Eurosport - jue 24 abr 14:19:00 2008
Apenas quedan cinco jornadas para que la Liga baje el telón. En ese momento, los clubes tendrán que hacer análisis de lo sucedido durante la campaña. No sólo se producirán movimientos de jugadores: los banquillos de la máxima categoría están muy calientes y varios técnicos desconocen su futuro.
No sería una exageración asegurar que más de tres cuartas partes de los actuales entrenadores de equipos de Primera División podrían cambiar de aires de cara a la próxima temporada. Y si lo hacen, se deberá a motivos muy diversos. Por un lado, estaría el selecto grupo de revelaciones, que han sorprendido a propios y extraños con su trabajo al frente de escuadras modestas y que tendrán la oportunidad de dar el salto a entidades con retos más ambiciosos. Por el otro, se podría habla de aquellos que recibirán el castigo por haber rendido por debajo de las expectativas previstas. Tampoco se debe pasar por alto a quienes, tras cumplir su contrato, no recibirán ofertas para renovar sus respectivos compromisos.
No hay ninguna duda. El próximo período estival podría caracterizarse por el 'baile de la silla', en el que los distintos preparadores jugarían a intercambiar sus anteriores equipos... Y será un juego en el que participarán casi todos, tanto los conjuntos de la zona alta, como los de la zona media o la baja. Hasta la fecha, sólo Schuster (Real Madrid), Pellegrini (Villarreal), Lotina (Deportivo) y Manzano (Mallorca) parecen tener asegurada su continuidad. Y decimos 'parece' porque en el mundo del fútbol todo es tan cambiante que hasta el mínimo detalle puede dar lugar a una serie de consecuencias imprevisibles. ¿Garantizará la conquista del título de Liga que Schuster siga al frente del conjunto blanco? A tenor de lo visto con Fabio Capello hace ahora casi un año la respuesta es NO.
¿Final de un ciclo?
El FC Barcelona se prepara para vivir a partir del mes de junio una renovación total. Se da por seguro que Ronaldinho saldrá del club azulgrana y que varios compañeros (Deco, Thuram, Ezquerro, Gudjohnsen,) seguirán sus pasos. Los posibles cambios en la entidad no sólo afectarán a los jugadores. Después de cinco años, que comenzaron con luces y que pueden terminar en sombra, Frank Rijkaard está a un paso de despedirse del equipo que le ha permitido labrarse un nombre en el panorama internacional. Los malos resultados, la pérdida en la brillantez del juego y las críticas por su pésima gestión de las crisis internas del vestuario le han hecho mucho daño. Aunque Laporta desea mantenerle, muchos sectores del entorno piden su cabeza. Pase lo que pase, al holandés no le faltarán ofertas y se dice que el Chelsea le quiere en Stamford Bridge como sustituto de Avran Grant.
Dentro de este capítulo, Javier Aguirre merece una mención especial. El mexicano recaló en la Liga después de su destacado paso por el combinado nacional azteca. En las filas de Osasuna, no sólo consiguió asentar a los navarros en la máxima categoría sino que, además, llevó al equipo a la final de una Copa del Rey y lo clasificó, por primera vez en su historia, para la fase previa de la Liga de Campeones. Esos meritos le sirvieron para recalar en el Atlético de Madrid, con el que inició una peculiar relación de amor y odio.
Logró que los rojiblancos volviesen a las competiciones europeas sin tener que disputar la Copa Intertoto muchos años después y también hizo que los colchoneros afrontasen la recta final de la campaña con opciones de terminar entre los cuatro primeros clasificados... No sólo gestionó a la perfección el crecimiento de Sergio Agüero en el fútbol español sino que afrontó la marcha del gran estandarte del club, Fernando Torres, formando una plantilla que no ha acusado en exceso la ausencia de su gran estrella.
Pese a todo, su mensaje no ha calado en la afición. Los seguidores nunca han conectado con un técnico que, hasta ahora, se había caracterizado por dejar huella en todos los clubes por los que ha pasado. Hay quien dice que el Atlético es diferente y Aguirre lo ha comprobado en sus propias carnes. Pese a que su presidente le ha ratificado en el cargo, y pese a que existe una cláusula en su contrato por la que podría renovar el compromiso de manera automática, el Calderón dictó sentencia durante la derrota ante el Betis. Es casi un secreto a voces que la aventura del técnico a orillas del Manzanares ha llegado a su fin.
Un panorama más esperanzador
Tres focos de luz. Tres nombres con luz propia han brillado por encima del resto gracias a las 'proezas' realizadas por sus respectivos equipos. Estamos hablando de Marcelino García Toral, Unai Emery y Michael Laudrup.
El primero de ellos recaló en el Racing de Santander después de romper a última hora un precontrato con el Betis. Precedido por su labor en el Recreativo de Huelva, el asturiano ha decidido destapar el tarro de las esencias en El Sardinero. A principios del mes de septiembre, los propios seguidores del conjunto cántabro pensaban que su equipo era uno de los candidatos al descenso ya que la mayor parte de los refuerzos llegaron sobre el cierre del mercado de fichajes. En estos momentos, esos mismos aficionados se preparan para cantar 'La fuente de Cacho' dentro de unas semanas. Sus jugadores han llegado a las semifinales de la Copa del Rey, tienen casi asegurada su presencia en la Copa de la UEFA (algo que podría suponer un hito histórico para la entidad) y pelearán hasta la última jornada por lograr una de las plazas de Liga de Campeones. El entrenador tiene una larga lista de pretendientes entre los que destaca el Valencia. El cuadro ché ya le ha presentado una jugosa oferta pero no es el único interesado en hacerse con sus servicios.
Por lo que respecta a Emery, se podría decir que estamos ante el verdadero descubrimiento del año. Si su primera gran gesta consistió en lograr el ascenso del Almería a la máxima categoría del balompié español, su segundo logro no ha sido menos meritorio. ¿Quién podía pensar que el modesto equipo andaluz estaría a estas alturas de la campaña pugnando por uno de los puestos europeos? Pues seguro que los mismos que pensaban que esta plantilla tenía potencial para golear al Sevilla en su propio estadio (1-4). Hace varios meses que el preparador espera un gesto de la directiva. En sus declaraciones, siempre ha dicho que les daría prioridad a la hora de negociar. Ahora, las sensaciones son muy distintas. El Betis le quiere casi a toda costa, el Racing le pretende como sustituto de Marcelino y el Valencia le desea como opción de emergencia si no consigue fichar al entrenador del conjunto cántabro... ¿Ven como es cierto que nos espera un verano muy divertido?
Con respecto a Michael Laudrup sólo podríamos decir una cosa ¡¡Qué pena que se vaya a marchar del Getafe sin haber conquistado un solo título!! La eliminatoria ante el Bayern le ha subido a los altares del fútbol europeo. Defensor del juego ofensivo y vistoso, el danés no ha renunciado en su nueva etapa como entrenador a los principios por los que se caracterizó cuando era futbolista. Ángel Torres sabe que existen muchas posibilidades de que el hombre que ha vuelto a llevar a los azulones a la final de la Copa del Rey abandone el banquillo el próximo mes de junio. Barcelona y Chelsea se perfilan como algunos de sus posibles destinos.
En una especie de limbo
En ese estado es en el que se encuentra la mayor parte de los entrenadores de Primera División. Por el momento, Voro ha reconocido que sólo desempeñará ese trabajo en el Valencia hasta que termine la temporada. Su función será la de tratar de evitar el descenso de los ché antes de regresar a las tareas de delegado. Algo similar sucede con José Ángel Moreno en el Levante. Todavía se desconoce el futuro del club; no se sabe si bajarán a Segunda o si se verán condenados a Tercera en el caso de que los jugadores consuman su amenaza de huelga. Sea como sea, lo único seguro es que el veterano técnico sólo estará al frente del equipo hasta el final de la presente temporada.
En cuanto a Javier Clemente, su periplo en Murcia tiene fecha de caducidad. El vasco dejará la entidad pimentonera el próximo 30 de junio y quedará a la espera de posibles propuestas. Por su parte, aún está por ver qué pasará con Paco Chaparro. Casi ha logrado asegurar la permanencia con el Betis y pide a gritos la renovación. Se siente poco valorado por ser un hombre de la casa y sus declaraciones le han distanciado de una directiva poco acostumbrada a aceptar las críticas. Esa podría haber sido su sentencia definitiva.
Ernesto Valverde, Ziganda, Mendilíbar, Villanova o Zambrano son otros de los nombres cuyo futuro sigue en el aire. Todo dependerá de los resultados que obtengan en las últimas cinco jornadas pero sobre ellos pende la espada de Damocles: no es un secreto que ya se rumorea que cuando termine la campaña tendrán que oír ese temido discurso en el que se les hablará de la necesidad de dotar a la plantilla de un revulsivo.
¿Se producirá su regreso?
Para el final hemos dejado el caso del Sevilla. El cuadro hispalense quedó muy tocado en el mes de octubre, cuando Juande Ramos decidió cambiar el barrio de Nervión por el de White Hart Line. La marcha del entrenador al Tottenham motivó que José María del Nido tuviese que recurrir al recurso de la casa y darle la oportunidad soñada a Manolo Jiménez.
El preparador del filial aceptó el desafío y se hizo cargo de un bloque acostumbrado al éxito y a los títulos durante los últimos años. Pese a que siguen cerca de la zona alta, pese a que se siguen persiguiendo metas ambiciosas y pese a que se les sigue considerando como uno de los rivales más poderosos de la Liga, la directiva desea que un entrenador con más empaque y prestigio lleve el timón del vestuario en la 2008-2009. Varios interesados han postulado sus candidaturas pero hay uno cuyo perfil parece encajar a la perfección: Quique Sánchez Flores. El ex entrenador del Valencia ha reiterado en numerosas ocasiones que desea volver a la activad. Por el momento, fuentes cercanas al equipo andaluz nos han asegurado que no se trata de una opción descartable... Y ya se sabe que cuando el río suena...
Óscar Aguilar Núñez - (oaguilar@eurosport.com) / Eurosport