PEKÍN (AFP) - China consideró este martes "vergonzoso" el incidente que perturbó la ceremonia de encendido de la llama olímpica en Grecia y rechazó la presión internacional por la situación de los derechos humanos en Tíbet, que se acentúa a menos de cinco meses de los Juegos de Pekín.
"Cualquier acto que perturbe el relevo de la antorcha es vergonzoso e impopular", dijo el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores en Pekín, Qin Gang.
Tres miembros de la asociación Reporteros Sin Fronteras (RSF) consiguieron el lunes acercarse a la tribuna durante el discurso del responsable chino del Comité Organizador de los Juegos, en la ciudad griega de Olimpia. Uno de ellos tuvo tiempo de desplegar una banderola, mientras los otros gritaban "libertad, libertad", antes de ser detenidos.
La prensa china ignoró este martes el incidente, con excepción del Global Times, un diario especializado en política extranjera, que le dedicó unas líneas.
China advirtió de que las autoridades de cada país debían hacer todo lo posible para que ese tipo de incidentes no se reproduzca.
"Las autoridades competentes de los países por donde pasará la antorcha tienen la obligación de asegurar un recorrido sin problemas", dijo el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores chino.
RSF prometió proseguir sus manifestaciones a lo largo de todo el recorrido.
La llama, que cruzará Tíbet en junio, prosiguió este martes su recorrido en Grecia bajo alta vigilancia policial.
El símbolo olímpico partió de Messolonghi (oeste) hacia Ioannina, a unos 250 kilómetros al norte. El 30 de marzo será llevada a Pekín, para emprender desde allí un periplo de 137.000 kilómetros por los cinco continentes y regresar a la capital china para la inauguración de los Juegos, el 8 de agosto.
Por otro lado, el Gobierno chino anunció que seleccionó a un grupo de diez periodistas para ir esta semana a Lhasa, la capital de Tíbet, a fin de "conocer la verdad" sobre los disturbios en esa región.
Según la versión oficial, los incidentes que estallaron hace quince días dejaron 19 muertos, todos ellos "inocentes", es decir, de etnia china, que habrían sido asesinados por los separatistas tibetanos fieles al Dalai Lama, el líder del budismo tibetano, que vive exiliado en Dharamsala (norte de India).
Las autoridades chinas enviaron refuerzos militares y policiales a esa región, que permanece desde entonces vedada a la prensa extranjera.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, declaró este martes que "todas las opciones están abiertas" respecto a un boicot durante los Juegos Olímpicos de Pekín.
"Todas las opciones están abiertas, pero llamo a la responsabilidad de los dirigentes chinos", declaró Sarkozy, interrogado sobre un eventual boicot a los Juegos a causa de la represión ejercida por las autoridades chinas en Tíbet.
El mandatario no precisó si encaraba un eventual boicot de la ceremonia de apertura o de la totalidad de los Juegos.
"Quiero que comience el diálogo y mediré mi respuesta en función de la que den las autoridades chinas", agregó durante una visita a Tarbes (sur de Francia).
"Pienso que así se debe reaccionar si se busca lograr resultados", añadió.
Nicolas Sarkozy rompió el lunes su silencio sobre la cuestión tibetana con un mensaje en el que llamaba a su homólogo chino, Hu Jintao, a "la moderación y al fin de la violencia mediante el diálogo en Tíbet".
El ministro francés de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, criticó este martes la represión en Tíbet, que según las organizaciones tibetanas en el exilio dejó por lo menos 140 muertos.
"Esa represión no es soportable", dijo Kouchner, aunque descartó la idea de un boicot deportivo pues "nadie, empezando por el Dalai Lama", lo está pidiendo.
Francia había permanecido hasta ahora bastante reservada sobre los disturbios en Tíbet.
Esa actitud contrastó con la del primer ministro británico, Gordon Brown, que la semana pasada se dijo dispuesto a recibir al Dalai Lama y con la decisión alemana de congelar sus discusiones con China sobre desarrollo económico.
La secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, llamó el lunes a China a dialogar con el Dalai Lama como parte de una "política más sostenible" de Pekín en el Tíbet.
Pero China volvió a ignorar esos llamamientos y reiteró este martes que los países que abogan por un diálogo con el Dalai Lama no representan al conjunto de la comunidad internacional.
"No creo que esos países representen al conjunto de la comunidad internacional. Desde los incidentes, unos 110 países expresaron su apoyo a la posición de China", dijo Qin Gang.


