La Habana, 25 mar (EFE).- Los ocho mejores equipos del béisbol cubano afrontan a partir de mañana, miércoles, la hora de la verdad con la llegada de la 47 serie nacional a los play-off, en los que La Habana y Santiago de Cuba se presentan como claros favoritos.
Tras cuatro meses de serie regular y noventa partidos de todos contra todos, los enfrentamientos entre Villa Clara y Ciego de Ávila y Santiago de Cuba con Las Tunas abren los cruces al torneo de cinco con vistas a definir el mejor de la zona oriental.
El vigente campeón, Santiago de Cuba, se presenta como el máximo candidato a renovar la supremacía en el este de la isla tras cerrar la primera fase del campeonato con un cómputo de 61 triunfos y 29 derrotas.
Los de Antonio Pacheco no sólo presentan el mejor balance de bateo colectivo con .319, sino que han sido el único equipo en presentar un slugging por encima de 500, más de un centenar de bases robadas, ocho bateadores por encima de los .300 y seis con más de diez vuelacercas.
Todo ello, con el sensacional desempeño del bombardero Alexei Bell, que cierra el primer tramo del torneo con 31 cuadrangulares, 111 carreras impulsadas y 252 bases recorridas, todas ellas nuevas marcas del torneo.
Panorama difícil para el cuadro tunero (49-41), que pese a presentar un gran 309 en bateo colectivo alcanzó el boleto para las eliminatorias finales sólo como el último de la zona.
También favoritismo sobre el papel para Villa Clara (55-33) en su cruce con los avileños (53-37), tras realizar un gran final de temporada regular.
Si en la zona oriental los ojos están puestos en la novena santiaguera, en la occidental se centran en el equipo de La Habana, dirigido por Esteban Lombillo y que culminó el tramo inicial del torneo también con 61 victorias y 29 derrotas.
Con unos números desde la loma para marear y 616 ponches como carta de presentación, el cuadro de "Habana campo" ha tenido en su lanzador Yulieski González al brazo más temible del campeonato con un espectacular 15-0 su tarjeta de ganados y perdidos y 111 ponchados en su haber, ambas marcas de colección.
Desde el viernes, tendrán en frente a un Sancti Spíritus (48-40) menos temible que otras temporadas, pero que pondrá a prueba la templanza de un equipo que el año pasado también prometía grandes cosas y terminó pagando su falta de experiencia en la final occidental.
Cierra el cuadro en ese territorio el enfrentamiento entre el equipo más laureado de la isla, el Industriales (53-35), y un venido a menos Pinar del Río (45-45).
En el que otrora era gran duelo para definir la zona occidental, los de Rey Vicente Anglada, que vienen de ser sacudidos del equipo de Habana, tratarán de recuperar el alto nivel competitivo con que suelen afrontar el último trecho en este tipo de torneos.
Para impedirlo, Jorge Fuentes pondrá casi con total seguridad el jueves en la loma pinareña a Pedro Luis Lazo, quien festejó el final de la temporada con una nueva marca de 236 victorias, para dejar en el recuerdo las 234 alcanzadas por Jorge Luis Valdés.



