Eurosport - mar 25 mar 15:52:00 2008
Kimi Räikkönen, vigente campeón del mundo, se siente optimista después de su inapelable victoria en el GP de Malasia el pasado fin de semana. Pese a todo, el piloto de Ferrari prefiere mantener los pies en el suelo y advierte que el Mundial será muy disputado.
Una vez superados los problemas mecánicos que sufrió la escudería en Australia durante la primera prueba de la temporada, el finlandés demostró que es el número uno y venció con autoridad, sacando 46 segundos de ventaja a su principal rival en la lucha por el título, Lewis Hamilton. "Fue una victoria fácil. Me lo tomé con mucha calma y reservé el coche para la próxima carrera. Podía haber conducido mucho más rápido, pero no fue necesario".
El piloto nórdico se mostró satisfecho con el rendimiento de su F2008: "Tenemos un coche ganador. Cuando todo funciona correctamente, tenemos la velocidad necesaria para ganar carreras".
Sin embargo, reconoció que necesita mejorar su rendimiento personal durante las sesiones de clasificación para poder disputar las carreras con mayores opciones de triunfo.
Räikkönen consiguió su última "pole" en el GP de Bélgica el pasado mes de septiembre, aunque sus discretas clasificaciones no le han impedido ganar tres de las cinco pruebas que se han disputado desde entonces.
A pesar de su optimismo, el vigente campeón prefirió evitar las actitudes triunfalistas, consciente de que la temporada es muy larga. "Va a ser una batalla muy disputada durante todo el año. Acabamos de empezar y nadie puede decir qué pasará a continuación. No nos dejamos llevar por el pánico tras la mala carrera de Australia y ahora, después de Malasia, de ningún modo vamos a empezar a sobrevalorarnos".
Eurosport