Valladolid, 25 abr (EFE).- El Grupo Capitol viaja mañana a Madrid, donde se enfrentará al Fuenlabrada, mirando de reojo hacia Granada, puesto que una victoria de los andaluces sobre el Estudiantes permitiría a los vallisoletanos dejar asegurada su permanencia.
El técnico del equipo, Javier Imbroda, dejó claro que su intención es "ganar no sólo este partido, sino intentar hacerlo en los tres que quedan para poder terminar la temporada en décima posición", dijo.
El entrenador melillense confesó que tiene "ganas" de jugar ante Fuenlabrada "para ver cómo responde el equipo a este envite y cuál es su puesta en escena ante una situación complicada".
"Mi deseo es ganar y mirar hacia arriba, pero si eso no ocurriera, habrá que escuchar la radio", matizó Imbroda, quien podrá disponer para este trascendental encuentro de toda la plantilla, a pesar de que algunos jugadores como Nacho Rodríguez, Joao Santos o Georgios Pavlidis no han podido entrenarse con normalidad durante la semana.
Según el técnico del Grupo Capitol, el hecho de que el Fuenlabrada no se juegue nada "puede ser un arma de doble filo, porque puede derivar en que estén cómodos y tengan un elevado acierto o que, si nosotros empezamos fuertes, les resulte complicado meterse en el partido", explicó.
"Lo que está claro es que todo va a depender de cómo estemos nosotros", aclaró Imbroda, quien destacó del conjunto madrileño "su defensa y la experiencia de sus jugadores, a lo que hay que añadir que están en casa y allí se muestran muy fuertes", añadió.
Javier Imbroda confesó que ha intentado "mentalizar" al equipo "para que salgan a competir y a lograr la victoria y, por tanto, si no sucede así, será muy decepcionante para mí, porque sigo manteniendo la ilusión de que se puede terminar en una buena posición", afirmó.
El técnico melillense, sin embargo, comentó que "el equipo está donde merece estar y ha quedado claro que la primera vuelta no fue real, porque los buenos resultados tapan las carencias y, cuando se deja de ganar, éstas afloran, así que habrá que tomar cartas en el asunto o esto puede terminar como un rosario", explicó.
"Hay que hablar sobre muchas cosas cuando termine la temporada, con la calma suficiente para poder sacar conclusiones, porque ha habido problemas en el equipo, en el club y en la organización que deben resolverse", incidió Imbroda, quien apuntó que "la gente está como muy tranquila, y eso personalmente me duele", concluyó.



