Eurosport - sáb 26 ene 12:49:00 2008
La rusa Maria Sharapova se impone por 7-5 y 6-3 a la serbia Ana Ivanovic para levantar por primera vez el título del Open de Australia, para lograr su tercera corona de Grand Slam y para desquitarse de la derrota sufrida el pasado año en este mismo escenario.
Este ha sido el día elegido por Maria Sharapova para añadir a su palmarés, formado por el título de Wimbledon en 2004 y al del Abierto de Estados Unidos en 2006, la corona australiana. Y es que todo le ha ido de cara a la rusa durante las dos semanas de torneo.
Marcado con una cruz roja tenía este día en su calendario personal Maria Sharapova tras haber entregado la final el pasado año ante Serena Williams por un doloroso 6-1 y 6-2. Y lo cierto es que el paso de la tenista de origen siberiano por la Rod Laver Arena nada ha tenido que ver con el de la pasada edición.
Pese a la buena puesta en escena de Ana Ivanovic que exhibió temple y poderío con su saques, dejando atrás los nervios mostrados en el arranque de sus partido de semifinales ante Daniela Hantuchova, la balanza empezó pronto a desequilibrarse a favor de Maria Sharapova con la consecución del primer break del partido en el quinto juego que colocaba a la rusa con 3-2 a su favor.
Maria, quinta favorita del cuadro, consolidó la ventaja ganando de forma cómoda su servicio, pero todavía necesitó trabajar un poco más en el set para terminar con la resistencia de una rival que por momentos mostraba sus garras.
Ana Ivanovic, a base de presión y buen juego desde el fondo de la pista, retomó el control de la manga pasando del 4-3 en contra al 5-4 a favor. Pero cuando parecía que todo estaba bajo el control de la serbia y que la debutante en la final australiana podía cerrar la manga con su servicio, apareció la mejor versión de la ex número uno mundial para darle la vuelta al marcador.
Dejando atrás las tres dobles faltas cometidas en el juego anterior, Sharapova volvió a echar mano de un inabordable servicio para resolver la comprometida situación y para no dejarse llevar por los acontecimientos logrando un break 'in extremis' que le permitía seguir viva en la manga inicial. Ivanovic no supo presionar lo suficiente cuando tuvo el control y lo terminó pagando porque Sharapova ya no lo volvió a entregarlo hasta el final del partido.
En el segundo set Ivanovic estuvo casi siempre en peligro, con altos y bajos. La serbia miraba a su banquillo buscando consejo de su entrenador Sven Groeneveld pero no encontraba soluciones para mantener una solidez necesaria ante la mayor experiencia de Maria que poco a poco tocaba con los dedos la copa Daphne Akhurst que premia a la campeona.
Tras romper en el séptimo juego, Sharapova ya no tuvo problemas para confirmar su victoria que llegó a la tercera bola de partido, y de nuevo con una ruptura. Ivanovic terminaba el partido con lágrimas sabiendo que se le había escapado una nueva oportunidad.
En el Día de Australia, con banderas en todos los asientos pero la pista inundada por símbolos serbios y rusos, Maria cayó de rodillas tras ganar el último punto de un encuentro que salvó el dramatismo que hubiera supuesto para ella perder de nuevo en la final.
Ivanovic tendrá que seguir con su proceso de aprendizaje y reunir sus ideas de nuevo para lograr un Grand Slam, después de perder el segundo de su carrera, tras su debut en Roland Garros el pasado año ante la belga Justine Henin.
Con la victoria, la jugadora rusa se mantendrá quinta de la clasificación mundial tras este torneo, y pese a la derrota, Ivanovic ascenderá a la segunda plaza, desbancando de ella a la rusa Svetlana Kuznetsova.
Raquel Antuña / Eurosport