París, 26 may (EFE).- Tommy Robredo abogó hoy por la calma y la serenidad en el ambiente que existe entre los jugadores de Copa Davis y el presidente del Federación Española de Tenis, Pedro Muñoz, y admitió que quiere centrarse para no quedar fuera de los JJ.OO. porque sería "una putadilla".
"Somos un equipo, estaré con mis compañeros, con lo que diga la mayoría, pero ahora no depende de nosotros, depende del presidente, aunque creo que lo que toca es dejar aparcado el tema", dijo Robredo. "El tema es Roland Garros, así que, a ponernos el paraguas".
"Sólo quiero que el público de Madrid esté con nosotros, con los jugadores cuando juguemos allí porque es una ocasión única, esté este presidente o el que sea", añadió el jugador catalán que tuvo la idea de hablar con Pedro Muñoz y quedar con él para comer en Barcelona, tras perder en Roma, para tener clara la situación y escuchar a la otra parte.
"Quería conocer su versión, porque hay que oír a las dos partes, por eso le propuse comer juntos, pero no juzgaré. Lo que tenía que decir se lo dije a la cara, pero ahora entiendo que no lo está pasando bien, con todo lo que está sucediendo", dijo Robredo que tras ese detalle se ganó por parte de Muñoz el calificativo de "caballero". "Eso me halaga pero tampoco me ayuda mucho", bromeó el de Hosltaric.
"Yo he intentado mantenerme bastante aparte y centrarme en mi tenis, pero apoyo al resto de los jugadores. El público ha escuchado nuestra opinión y sabe lo que pensamos", dijo Robredo que ahora quiere centrarse en Roland Garros y ser el tercer español que logra los puntos para ir a Pekín. "Si me quedo fuera, sería una putadilla, porque me haría mucha ilusión participar en mis segundos JJ.OO", añadió.



