Eurosport - lun 26 may 13:37:00 2008
Fernando Alonso, que ha finalizado décimo en el Gran Premio de Mónaco, justifica su irregular resultado debido a que ha arriesgado demasiado y que por eso no ha tenido buena carrera.
El piloto de Renault dice que ha pagado caro sus apuestas arriesgadas al volante durante la carrera: "En una carrera con agua puede pasar de todo, y así ha sido. Arriesgué en todos los momentos y me ha salido mal, ver si la próxima vez si sale".
También ha comentado la decisión de rodar con neumáticos de lluvia extrema durante gran pate del trazado: "Teníamos previsión de lluvia por lo que pusimos ruedas extremas, pero tuvimos la mala suerte de que se empezó a secar la pista y fue aún peor. Ir por la pista con extremas era muy complicado".
Por último, ha destacado: "Al principio no nos iba mal, sobre todo cuando Kovalainen se quedó parado en parrilla y salió por detrás. Estábamos en una buena posición y había que seguir arriesgando, pero no nos salió bien".
Siguió explicando que cuando entró a cambiar las ruedas: "pensamos en poner neumáticos de agua extrema porque el aquaplaning era demasiado, y a partir de ahí no cayó ni una gota y se fue secando y secando, entonces empecé a perder demasiado tiempo y llegó la desesperación".
Alonso dijo que intentó pasar a Heidfeld: "en un sitio que no se puede pasar. En Mónaco normalmente no se puede pasar en ningún sitio, y ahí tampoco. Así que culpa mía y a partir de ahí, pues ya a esperar no un milagro, sino dos o tres".
Añadió que Heidfeld: "me tapó en una curva anterior y vi un poco de hueco en la siguiente, pero había una posibilidad entre un millón y por supuesto no salió".
Volvió a repetir que esperaban que siguiera lloviendo: "Al principio pusimos los extremos por eso, por evitar más accidentes, y luego a partir de la segunda mitad de carrera me dijeron que iba a llover en unos minutos y por eso nos mantuvimos casi hasta el final, hasta poner los secos".
Sin confianza en la remontada
El vencedor de las dos últimas ediciones en Mónaco confesó que no confiaba en hacer una buena remontada: "Después del primer toque. Aquí lo mejor es ir a una parada estratégicamente, y si en la vuelta 17 ó 18 había hecho dos y sabía que me quedaba otra, hacer en Mónaco tres paradas sabía que era acabar de los últimos y la remontada era ya prácticamente imposible".