Eurosport - mié 26 dic 19:39:00 2007
El entrenador del Ciudad Real, Talant Dujshebaev, asegura, tras lograr su equipo el título de la Copa Asobal por quinta vez consecutiva, que sus jugadores, una vez más "han demostrado su carácter y su hambre de hacer algo grande en todas las competiciones que disputamos", dice.
El entrenador ciudadrealeño afirma que "ha sido un partido muy igualado y reñido, en el que nosotros tuvimos más suerte al final", comenta, al tiempo que destaca la labor del "grandísimo" guardameta del Ademar, Danijel Saric, "que nos puso muy nerviosos en la primera mitad".
La buena actuación de Saric, según Dujshebaev, "influyó durante todo el partido, aunque en la segunda mitad parara menos, puesto que mis jugadores ya no se mostraban tan seguros a la hora de lanzar y eso nos impidió lograr una mayor ventaja", indica.
También hace referencia al hecho de que el rival "en ningún momento se dejara acobardar por nuestros cuatro títulos anteriores de la Copa Asobal", torneo que, según el entrenador del Ciudad Real "algún día no seremos capaces de ganar, sobre todo teniendo en cuenta el cansancio acumulado por los partidos de Asobal y la competición europea, que hacen mella en muchos equipos", señala.
"Nos faltó frecura"
Por su parte, el técnico del Ademar de León, Jordi Ribera, reconoce que la escasez de banquillo fue determinante a la hora de encarar los últimos minutos de partido "en el que nos faltó más frescura, más cambios y un poco más de suerte", comenta.
"Podíamos haber merecido más pero al final nos faltó frescura", insiste Ribera, quien también dijo que "aunque hicimos el partido tal y como planeamos, con una intensa defensa, ante la baja de Garralda y con Aguinagalde tocado, al final no pudimos ganar, aunque jugamos más tranquilos que el Ciudad Real", explica.
Según el técnico catalán, el punto de inflexión del partido estuvo en "la doble exclusión sufrida en los últimos minutos y, en el caso de la de Krivochlykov fue totalmente injustificada, puesto que el Ciudad Real supo aprovechar las decisiones arbitrales, que perjudicaron a nuestro equipo".
Ribera se muestra indignado con la actuación de los colegiados y manifesta que "parece mentira que, a fecha de hoy, y siendo el balonmano un deporte que va adquiriendo mayor relevancia, nadie haya sido capaz en la mesa de anular el último gol de Davis, que anotó con el tiempo ya cumplido", apunta.
"Este gol no habría cambiado el resultado final, pero en los últimos minutos, los árbitros han dejado seguir el encuentro cuando el Ciudad Real parecía haberse hecho con el dominio del juego y sus decisiones finales nos han perjudicado", indica.
El entrenador del Ademar de León se "quita el sombrero" ante "la ambición, seriedad y ganas que ha demostrado el equipo. Es un orgullo para mí lo logrado en estos cuatro meses en el Ademar, en los que hemos superado situaciones difíciles", concluye.
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