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Iván Pedroso dice adiós a las pistas tras una brillante carrera

jue 27 sep, 12:30 PM


LA HABANA (AFP) - Castigado por las lesiones y sin cumplir su sueño de romper la barrera de los 9 metros, el cubano Iván Pedroso, leyenda del salto de longitud, se retira de las pistas tras pasar casi dos décadas en la élite del atletismo mundial.

Pedroso, quien cumplirá 35 años el 17 de diciembre, ha "decidido culminar sus andanzas en el deporte activo, después de escribir numerosas páginas de gloria", anunció el miércoles el diario Juventud Rebelde, al calificar al atleta de "grande entre los grandes", y ejemplo de "vergüenza deportiva y amor al terruño".

El rotativo ilustró su crónica con una foto en la que Pedroso, apodado en la isla Iván 'El Terrible', vuela por el aire en la final de los Juegos Olímpicos de Sídney 2000, donde se impuso de forma espectacular -en su último salto- al australiano Jai Taurima.

La noticia de la retirada del 'saltamontes' cubano ya era esperada por la afición local, sobre todo a partir de su exclusión, en agosto pasado y por primera vez en los últimos ocho años, de la nómina cubana al Mundial de Osaka. "Con Iván y otros grandes atletas tenemos otros planes, pues no están en condiciones de hacer un buen papel en Osaka", dijo entonces el comisionado de atletismo, Esteban Brice, aunque subrayó que "dejarlo fuera de la selección fue una decisión difícil, por lo que él representa para el atletismo cubano".

Y es que el palmarés de Pedroso, el latinoamericano más laureado en el atletismo mundial, hacía realmente difícil la decisión. Además de su corona olímpica en Sídney 2000, atesora cuatro títulos mundiales al aire libre (1995, 1997, 1999 y 2001), cinco bajo techo (1993, 1995, 1997, 1999 y 2001), y otros triunfos en Copas del Mundo, Grand Prix, Juegos Mundiales Universitarios, Panamericanos y Centrocaribes.

A esas hazañas se suma su inédita cadena de 18 años saltando más allá de los 8 metros (de 1990 a 2007), y su salto de 8,96 hace 12 años en Italia, que le hubiera dado el récord mundial de no haber existido irregularidades en la medición del viento.

Pero después de ser el rey del salto de longitud en el mundo durante casi una década (1993-2001), las lesiones y el almanaque bajaron definitivamente del trono a Pedroso, un saltador de apenas 1,76 m de estatura y 70 kg de peso, que logró imponerse por su maestría y coraje.

Un salto de 8,15 m lo incluyó a última hora en el equipo a los Panamericanos de Río de Janeiro, en julio pasado, pero en la ciudad carioca decepcionó con un cuarto lugar y unos discretísimos 7,86 m, que, al parecer, determinaron su exclusión del Mundial de Osaka. "Me siento muy mal, después de esto no sé ni qué hacer. Entrené con mucho sacrificio para ello, sobreponiéndome a adversidades, creo que podría haber estado entre los 32 atletas que hicieron el equipo", expresó decepcionado. La marca distó mucho de su récord personal (8,71 m) logrado en Salamanca en 1995.

Ni el mismísimo Milán Matos, quien lo guió desde su primer salto sobre los ocho metros (8,06 en 1990) hasta Río 2007, apostó entonces por su alumno. "Ya no es el mismo, el tiempo no pasa en vano", reconoció.

Pedroso, muy poco dado a hablar con la prensa, se retira de las pistas sin lograr su sueño de romper la barrera de los nueve metros, que, sin embargo, logró varias veces durante sus entrenamientos.