Sevilla, 27 dic (EFE).- El Cajasol afronta un complicado calendario, ante equipos de la zona alta de la tabla, como el Tau Vitoria, Pamesa Valencia o el líder Real Madrid, con la necesidad de reencontrarse con la victoria, ya que, con cuatro triunfos, sólo está a uno de los puestos de descenso.
El equipo sevillano no acaba de dar el paso definitivo para encontrar la regularidad y momentos de buen baloncesto los alterna con fases de descontrol en las que suele perder los partidos.
Así pasó en la pasada jornada cuando jugó en la cancha del CB Granada, donde en un momento de inspiración logró forzar la prórroga, pero después no supo amarrar el triunfo (81-76).
En esta ocasión visita el Palacio de los Deportes San Pablo el Tau Vitoria, quinto clasificado con ocho triunfos y cinco derrotas, que llega con la clara idea de acercarse a los primeros cuatro de la tabla.
El entrenador del Cajasol, el argentino Rubén Magnano, ha reconocido que su equipo atraviesa por una situación delicada y que debe acostumbrarse a ganar, independientemente del rival al que se enfrente.
La incorporación al equipo del escolta Andrés Miso, quien ha estado ausente buena parte de lo que va de campeonato por una lesión de espalda, ha subido el nivel del juego y así el madrileño fue el mejor jugador nacional de la pasada jornada, con 20 puntos, 6 rebotes, 3 asistencias y 9 faltas recibidas que le brindaron una valoración de 26.
No obstante, el buen rendimiento de Miso no va paralelo al del bloque sevillano, por lo que su aportación es insuficiente para conseguir las victorias.
Magnano trabaja hoy y mañana para ultimar la preparación de un choque fijado para las 21.00 horas y que el club sevillano lo ha presentado como 'el partido solidario', en el que se pretender recoger de los aficionados que acudan alimentos para destinarlos a hogares desfavorecidos, residencias y comedores benéficos de la capital andaluza.



