España ganó 33-31 a Hungría en el tercer encuentro de la segunda fase del Mundial de balonmano y se aseguró su presencia entre los ocho mejores del planeta. Los de Pastor, mucho más sólidos y eficaces que ante Dinamarca, 'rompieron' el partido en el tramo inicial de la segunda mitad y evitaron un lío de cuidado. Barrufet, tremendo toda la tarde, Davis y Uríos lideraron la victoria española que nos permite pelear por la primera plaza del grupo ante Croacia.
Tras la derrota ante Dinamarca, los campeones del mundo no podían permitirse más lujos y no fallaron en una cita decisiva... y eso que no se comenzó de la mejor manera. Hungría se colocó 3-0 a las primeras de cambio, pero las apariciones de Iker Romero y David Davis acabaron con el sueño magiar de ir en ventaja desde el principio. España comenzó a hacer daño a la defensa rival y protagonizó un 1-4 y un 0-5 de parcial que dieron que hablar. Los de Pastor, tras un arranque irregular, se colocaron por delante y ya no soltaron el colchón de sus manos.
Así, el choque entró, poco a poco, en un intercambio de golpes no muy desfavorable para nuestros intereses. Laszlo Nagy e Ivo Díaz 'tiraron' de los de Skaliczky. En España, Romero y Alberto Entrerríos tuvieron sus facilidades y sacaron sus derechas a pasear por Mannheim, siempre ayudados por el incombustible Uríos que se tomó su revancha particular, tras su flojo encuentro ante los daneses. Al final, a los vestuarios, los campeones del mundo se marcharon con dos goles de ventaja en el bolsillo en un primer asalto en el que los laterales se dejaron ver como pocos.
Colchón estable
Tras la reanudación, tocaba abrir brecha... y se cumplió. Los húngaros comenzaron a ver doble a Barrufet y la velocidad nacional hizo el resto. Davis, eficaz de lo lindo, se convirtió en la peor pesadilla rival y protagonizó los mejores minutos de los de Pastor, que facilitaron la escapada de la roja. Un par de exclusiones en contra no destrozaron el tipo español y Hungría no fue capaz de colocarse realmente cerca.Davis, grande en ataque y en defensa en su labor de avanzado, y un sensacional Barrufet no dieron lugar a la duda. Uríos, por su parte, máximo goleador del encuentro, destrozó la defensa 6-0 de Hungría como los grandes. Este domingo, estará en juego la primera plaza ante la todopoderosa Croacia. Los balcánicos, campeones olímpicos y rivales de España en esa soñada final de Túnez de hace dos años, nos lo pondrán difícil. Partido para recordar...
delfin.melero@recoletos.es
Ficha técnica
33 - España: Barrufet; Víctor Tomás (3), Belaustegui (1), Juancho Pérez (1), Romero (6, 3p), Davis (6) y Chema Rodríguez (2) -equipo inicial- Hombrados (ps), Alberto Entrerríos (5), Uríos (7), Raúl Entrerríos (-), Garabaya (1), Lozano (-) y Juanín García (1). Marcador cada cinco minutos: 4-2, 4-5, 8-8, 10-10, 11-13, 15-17 (Descanso) 18-21, 20-24, 22-26, 26-28, 27-32 y 31-33 (Final) Árbitros: Abrahamsen y Kristiansen (Noruega). Excluyeron por dos minutos a Gal y Herbert (2) por Hungría; y a Davis, Garabaya, Juancho Pérez y Lozano por España.


ver foto