Eurosport - jue 28 feb 19:53:00 2008
Ronaldinho parece haberse acostumbrado a su nuevo rol en el equipo. El delantero brasileño del Barcelona ha pasado de ser titular indiscutible a no entrar en algunas convocatorias por culpa del sistema de rotaciones de Frank Rijkaard. Pese a todo, defiende las decisiones del técnico.
El jugador del conjunto azulgrana manifestó en una rueda de prensa que: "Las rotaciones son una cosa normal en un grupo de jugadores con tanta calidad. El entrenador las hace para que todos estemos bien físicamente y contentos".
Hacía medio año que no comparecía ante los medios de comunicación y, en su opinión, el motivo de este silencio tiene una fácil explicación. "Yo no soy cantante para estar todo el día delante de un micrófono. Era el momento de hacer lo que sé hacer, que es mi trabajo".
Durante esos meses, fue noticia por su bajo estado de forma, por su depresión futbolística y por el declive en su juego. Ahora, empieza a serlo por su recuperación, tras una dura pretemporada -la que hizo al volver de las vacaciones navideñas- junto al preparador físico Juanjo Brau. "Me encuentro bien, estoy trabajando para volver a mi mejor nivel y mi intención es ahora jugar noventa minutos para estar muy bien cuanto antes".
Sin embargo, no exhibió ni un atisbo de autocrítica a la hora de explicar los motivos que le han llevado a dejar de ser considerado como mejor futbolista del mundo y le han convertido en un jugador prescindible en el once azulgrana. "Continúo siendo el mismo. Me encuentro contentísimo e igual de ilusionado que cuando llegué en 2003. La gente me pregunta qué me ha pasado en el último año. Hay días que las cosas no salen y tampoco contribuye el hecho de que la temporada pasada no ganásemos ningún título. Esa sequía ha motivado que llegue el momento de los reproches".
De sus palabras se deduce que se considera el chivo expiatorio de una plantilla que la pasada campaña se quedó yerma de éxitos. Sin embargo, su carácter le lleva a decir las cosas sin acritud y ni siquiera parezca molesto cuando le recuerdan todo lo negativo que se ha dicho y escrito de él en los últimos meses. "Es normal, a nadie le gusta que le critiquen. El que tiene boca habla, y no es agradable escuchar ciertas cosas, pero eso a mí me sirve de motivación para estar al máximo".
La pregunta más esperada
A la hora de responder si se ve en el Barça la próxima temporada, recordó que su vinculación contractual con el club concluye en 2010. "El futuro pertenece a Dios, yo tengo varios años más de contrato y me veo aquí. No quiero ni plantearme qué pasará si tengo que aguantar una temporada más relegado al banquillo. No es algo que pase por mi cabeza porque soy muy positivo y siempre me imagino jugando al máximo nivel".
De momento, se ofreció a Rijkaard para volver a ser titular el próximo sábado, cuando su equipo visitará el Calderón en un partido clave para el devenir de la Liga. "Estoy preparado para jugar noventa minutos si el técnico cuenta conmigo".
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