Eurosport - lun 28 abr 18:49:00 2008
La Final Four de Madrid parecía fabricada a medida para que el Real Madrid se alzara en casa con su novena corona, y que el resto de representantes españoles en la Euroliga llegaran a la capital con opciones al título. Sólo el TAU podrá hacer realidad este sueño incumplido.
La final de 2007 sí cumplió estos requisitos. El Panathinaikos jugaba en su pabellón, OAKA, y sólo faltaba que le tendieran una alfombra, verde en este caso, para que lograra su cuarta Euroliga. Así fue, pero también por méritos propios ya que contaba con el mayor presupuesto de Europa, y por ende los mejores jugadores y a todo un experto en el banquillo en este tipo de situaciones: Zeljko Obradovic. Dicho y hecho: el PAO fue campeón en una final memorable contra el CSKA de Moscú. Aunque tampoco hay que pasar por alto que este año, el equipo del trébol, con el mayor presupuesto no pasó del Top16, un fracaso en mayúsculas.
Este sueño, en versión madridista, no se podrá repetir el próximo fin de semana en el Palacio de los Deportes de Madrid. A principios de año todos daban favorito, no para ser campeón de Europa, pero sí para estar en la finalísima al Real Madrid de Joan Plaza. Era actual campeón de la ULEB y de la ACB, conservaba la misma plantilla y había invertido esfuerzos en un hombre que a priori debía ser importante: Lazaros Papadopoulos. Pero el Baloncesto por sí solo se encargó de hacer el resto. El equipo blanco falló en su último partido de casa del Top16 ante Maccabi y se lo tenía que jugar todo en la capital griega, ante un Olympiacos que también se jugaba el ser o no ser y ante un ambiente más que hostil. La moneda salió cruz, y el Madrid perdió sus opciones de estar en 'su' final. De hecho no llegó ni a la penúltima ronda.
El AXA Barcelona, por otro lado, también está llamado año sí y año también a ser un asiduo de las finales a cuatro. Su última final fue en Praga, en 2006 y un triple espectacular de Pepe Sánchez le privó de estar en Atenas el año pasado. Esta temporada, pese a un juego irregular, la destitución de Dusko Ivanovic y una previa política de fichajes un tanto... irregular, han hecho que los culés no acudan a la cita de Madrid. Y eso que estuvieron cerca, ya que la serie de cuartos contra Maccabi estuvo muy disputada, incluso con muchas opciones de dar la sorpresa. Pero los de Xavi Pascual se volvieron a hundir, como viene siendo costumbre, en el último cuarto. Adiós a una plaza en la cita de Madrid.
Unicaja, con un sobresaliente papel la temporada pasada con un tercer puesto en Atenas, tenía la obligación de seguir adelante y darlo todo por repetir final. La irregularidad se ha ido apoderando del equipo de Scariolo, tanto en competición doméstica como en Europa. Al fin y al cabo, tan sólo necesitaba una carambola para estar en cuartos, pero a los malagueños también les tocó la carta equivocada a última hora. Otro que dijo un adiós prematuro.
Se salva el TAU Cerámica, que desde hace años y por derecho propio es uno de los grandes de Europa, aunque por desgracia sus vitrinas digan lo contrario. Baskonia disputará su cuarta Final Four consecutiva y de alguna manera intentará salvar el honor del Baloncesto español en la cita de Madrid. Un equipo fuerte, compensado, que sólo ha perdido un partido en el Buesa Arena en esta edición y que no tuvo muchos problemas para doblegar al Partizan en cuartos de final.
Los de Spahija se miden en la primera semifinal, nada menos, al gran favorito, el CSKA de Moscú, el que ostenta el segundo mayor presupuesto de Europa este año y el único fijo, junto al TAU por supuesto, en las quinielas de potenciales campeones de Europa dentro de unos días.
El Baloncesto español, por tanto, y a diferencia de lo que ocurrió en la Copa ULEB hace unas semanas, donde colocamos a tres representantes, dos finalistas y un campeón español, el DKV Joventut, se queda fuera de vivir otra fiesta similar a la de Turín. Real Madrid, Barça y Unicaja han fallado, pese a no ser un fracaso en mayúsculas como el de Panathinaikos. El TAU tiene una doble oportunidad, la de proclamarse de una vez campeón de Europa y la de salvar el honor de los nuestros. A ver si a la cuarta va la vencida para Baskonia, se lo merece.
Adrián G. Roca / agarcia@eurosport.com
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