Eurosport - vie 28 dic 17:51:00 2007
Miles de chavales sueñan con llegar a lo más alto como 'snowboarders', pero lo que no todos conocen es que la profesión existe y, como tal, tiene sus luces y sus sombras. Para comprender el día a día de un rider profesional, Nicolas Müller nos explica su jornada.
Eurosport: ¿Recuerdas cuándo comenzó tu carrera?
Nicolas Müller: A los 18 años decidí dejar las clases para seguir el circuito ISF. Acababa de conseguir los puntos para seguir la gira. Desde entonces, toda mi vida comenzó a girar alrededor del snow y empecé a ganar dinero.
E: ¿Qué esperan de ti las marcas en tanto que snowboarder profesional?
NM: Eso depende mucho de uno mismo. Tú eres tu propio entrenador y tu propio agente. Los sponsors te piden que les representes en el aspecto material pero también a través de tu personalidad. Eso se traduce en que hay que ir para hacerse fotos, participar en giras o presentarse a competiciones.
E: ¿Cómo podrías describir la vida cotidiana de un profesional?
NM: En la vida de un profesional, no hay jornada típica. Un día haces fotos de lifestyle, otro día viajas para participar en operaciones de promoción (veladas, estrenos de películas...), vamos a los contests, filmamos, participamos en reuniones, etc. Pero, sobre todo, pasamos mucho tiempo en los aeropuertos. El desfase horario es algo con lo que tenemos que lidiar constantemente. Yo incluso no tengo un apartamento, considero el planeta como mi casa. Paso también mucho tiempo frente al ordenador. Al final, la cantidad de días en los que puedo practicar de verdad para mí es muy pequeña.
E: ¿Cuáles son los mejores aspectos de tu vida?
NM: No tener que estar encerrado en una oficina con un horario impuesto. Tenemos la suficiente libertad para organizarnos como nos parezca. Por ejemplo, ayer decidí dejarlo todo para ir a la pow pow toda la jornada. Hacía tiempo que no habíamos tenido unas condiciones tan buenas en noviembre. Me decía, esto forma parte de curro, y ¡qué curro! Je, je.
E: ¿Y los lados negativos?
NM: Nuestro cuerpo sufre mucho. Además tener siempre la cada en la board bag puede llegar a ser bastante cansino. A veces, me dan ganas de tener otra vida, porque es difícil mantener lazos con los familiares y amigos a los que vemos muy poco.
E: Además de ser un buen snowboarder, ¿cuáles son los puntos importantes para hacer una buena carrera profesional?
NM: Tener una buena comunicación con los sponsors y con los medios. Si no eres bueno en eso, no te podrán ayudar a hacerte un nombre, lo cual es capital porque el nombre sirve para vender productos. Además si tienes cosas interesantes que decir, los medios vendrán a ti. Hay que ser bueno en la nivel pero también fuera de ella.
E: ¿Cuáles son tus mejores recuerdos?
NM: Tengo muchos. Cada viaje es único y se te queda grabado para siempre en la memoria. Uno de los más impactantes fue mi viaje a Alaska, justo después de haber sufrido una herida en Japón al chocarme contra un árbol. En ese momento no sabía siquiera si podría volver a al rider algún día. Me daba mucho miedo. Por suerte, ya estaba de pie al cabo de sólo seis semanas en Alaska, para actuar en la película Futureproof. Era la felicidad total, estaba verdaderamente contento de poder deslizarme de nuevo... además en unas condiciones increíbles. Conseguí las mejores imágenes de mi vida porque ni siquiera pensaba en las imágenes que debíamos hacer, sólo pensaba en disfrutar.
E: ¿Y los recuerdos menos buenos?
NM: Precisamente en Japón, cuando me herí. Me empotré contra un árbol. Por primera vez en mi vida, pasé rozando a la muerte. Me quedé sin poder andar. Estaba solo, perdido en el bosque, lejos del mundo y con -20°C. La verdad es que pasé mucho miedo ese día.
E: ¿Dónde pasas la mayor parte del año?
NM: En los aeropuertos, ja, ja... no. En todo caso, paso demasiado poco tiempo en mi casa, en Suiza. He sacado la cuenta con mi pasaporte y en los tres últimos años he ido 18 veces a EE.UU.
E: ¿Cuál es la diferencia entre ser un snowboarder profesional y un atleta en un deporte tradicional?
NM: Creo que tenemos más libertad. No tenemos un entrenador que nos diga qué es lo que tenemos que hacer y qué tenemos que hacer. No me gusta que nadie me diga lo que tengo que hacer.
E: Como ciudadano suizo, qué puntos en común y que diferencias crees que tienes con un atleta como Roger Federer
NM: Que él juega al tenis y yo hago snowboard (risa). Él gana siempre y ése no es mi caso. Es gracioso, Brusti (Patrick Armbruster) me compara siempre con él. Pero, en serio, diría que los dos hemos elegido una vida atípica y que hemos tenido éxito haciendo lo que nos gusta. En Suiza, la gente tiene a menudo miedo de vivir sus sueños. Tienen miedo al fracaso, pero todo el mundo puede llegar a conseguirlo, sólo hay que estar convencido de ello.
E: ¿Cómo es la proporción entre competición y shooting en tu estación?
NM: Me gusta hacer las dos. Los sponsors me piden a veces que participe en ciertos contests. La mayoría de las veces, se trata de competiciones a las que iría de todos modos. Sé también que algunos riders necesitan que sus sponsors estén detrás de ellos para decirles lo que tienen que hacer. Personalmente, creo que eres uno mismo el que se tiene que asumir y saber lo que tiene que hacer para avanzar en la carrera profesional.
E: ¿Ves, en el snowboard, alguna diferencia entre el momento en que empezaste y hoy día?
NM: Cuando empecé, sólo pensaba en correr. Hoy día, me doy cuenta de la responsabilidad que tengo. Los profesionales son la cara de las marcas, intervenimos en los productos y tenemos derecho a opinar. En cierto modo, marcamos el camino para la futura generación de riders. El snow es un deporte creativo y me gustaría gritarlo a los cuatro vientos: "Go and try snowboarding, because it's so damn fun". No hay que seguir ninguna regla, sólo tienes que disfrutar. Si sonríes en la pendiente, eres un buen rider.
E: ¿Piensas en la vida después de tu carrera profesional?
NM: Comienzo a pensarlo. Lo que es seguro, es que nunca dejaré el snow, el skate ni el surf. Después me lanzaré quizás en una actividad medioambiental
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