La Liga - Vuelven los apartados y... ¿la tranquilidad?

Eurosport - mar 29 abr 11:15:00 2008

La victoria ante Osasuna ha devuelto algo más que la tranquilidad al seno del Valencia Club de Fútbol. Se asegura prácticamente la permanencia y se borra el mal recuerdo que ha dejado Ronald Koeman en el club y en la ciudad.

FOOTBALL 2007-2008 La Liga Valencia-Osasuna David ALbelda MIguel Ángel Angulo - 0

De la marcha del holandés y de la llegada de Voro al banquillo hay tres integrantes de la plantilla que tienen más alegría que el resto. Con total justificación Cañizares, Albelda y Angulo volvieron a sonreir y a sentirse futbolistas, cierto, pero el cese del que ha sido el peor entrenador del club ché en Primera División se alegran casi todos los jugadores. Primero fue Joaquín el que abrió la veda, aludiendo a que se mejoraba el trato. Algo similar pensaba Vicente, uno de los que entraba en las quinielas para pasarse casi cinco meses en el ostracismo, pero que al final se salvó de esa quema particular. El de Benicalap fue más allá, y calificó ese trato al que hacía referencia Joaquín de "lamentable". Eso sí que es tener las cosas claras y decirlas con todas las letras.

Olvidado el síndrome que dejó consigo el holandés tras los nuevos aires que ha traído Voro a Mestalla, ahora toca hacerse muchas preguntas en torno a la plantilla. Por ejemplo, la propia decisión en sí de apartar a los 'apestados' allá por diciembre. ¿Koeman? ¿Soler? ¿Los dos? ¿Por qué? Uno y otro ya no están, aunque en el caso del ex presidente éste sigue tiene la potestad de poder hacer o deshacer a su antojo, ya que sigue controlando la mayoría del paquete accionarial de esta sociedad anónima deportiva.

Cañizares volvió por la lesión de Timo Hildebrand, de lo contrario hubiera entrado en la convocatoria, pero no hubiera pisado césped. La poca fiabilidad de Mora (cinco en San Mamés hace quince días) hizo que el nuevo técnico eligiera entre el internacional español o el portero del Valencia Mestalla. Volvió el de Puertollano, como era de suponer. Angulo dispuso de minutos, y ahí sí que había más recambios disponibles. Albelda se vistió de corto pero no salió del banquillo.

Descifrada brevemente la vuelta a la normalidad caben despejar más interrogantes. ¿Qué va a pasar con los que se mantuvieron al lado de Koeman? Sí, esos "cuatro o cinco" a los que hizo referencia cuando le preguntaron si se sentía respaldado. Los nombres, es decir, los Caneira, Hildebrand, Marchena o Baraja pueden quedar 'tocados' en cierto modo si ese viejo núcleo duro vuelve a hacerse fuerte dentro del vestuario. En el caso de Marchena o Baraja, jugadores con trayectoria intachable en el equipo albinegro, puede no suponer un problema. Pero que se preparen los dos anteriores, sus horas podrían estar contadas.

¿Qué piensa la afición de todo esto? La gran mayoría se ha ido manteniendo al lado de los tres apartados, todo el tiempo que lo estuvieron, aunque algunos con la boca pequeña. La opinión de seguidores, medios afines y demás corrientes de opinión se ha ido meneando conforme iban transcurriendo los hechos. Parecía que se iban a divertir con la marcha de Quique, algo que algunos pedían a gritos, se esperanzaron con Koeman y más tarde, pese a la Copa, es natural que todos, absolutamente todos, le aborrecieran cuando dejó al equipo al borde del descenso.

Este domingo Mestalla vio en Voro a un nuevo Mesías, se ilusionó al ver que un hombre de la casa cogía las riendas del equipo y que los 'apartados' dejaban de serlo para convertirse, junto al ímpetu de todo el equipo, en los salvadores del Valencia.

Con Voro o sin Voro, con Albelda o sin Albelda, con Marcelino o con otro inquilino en el banquillo, con Morera o sin Morera en la presidencia y con o sin Soler ostentando de facto el poder, el Valencia necesita hacer borrón y cuenta nueva y, de paso, una reestructuración en todos sus ámbitos para que la afición y el equipo recuperen su verdadera fe. Y los éxitos.

Adrián G. Roca / Eurosport