Eurosport - mar 29 may 10:31:00 2007
ACB 2006-2007 - El DKV Joventut recibe mañana en el Olímpic de Badalona (20.45 horas) al Gran Canaria Grupo Dunas en el quinto y definitivo partido de esta serie de cuartos de final: El Granca sueña con su mejor resultado en una fase final y el DKV aspira a lograr una plaza de Euroliga.
A la espera de que el juez único de competición falle la impugnación presentada por el DKV Joventut, lo que sí tiene por seguro Aíto es la baja de Charles Gaines, lesionado para un mes y cuya ausencia ya se notó en el cuarto partido, en que el DKV concedió 47 rebotes a su rival (22 de ellos en ataque) por solo 34 de los badaloneses.
En las filas verdinegras nadie confía en que le den la razón al equipo sobre la protesta interpuesta, lo que supondría que el juez diera como vencedor al Joventut en el cuarto partido. Pese a que la falta de Robert Archibald a Savané, que dio paso a la prórroga, fue claramente con el partido concluido, una resolución a favor del DKV sentaría un precedente peligroso para la competición y su confirmación parece un paso demasiado largo para un comité históricamente conservador.
Así pues, el conjunto verdinegro, que con el 2-0 parecía tener la eliminatoria encarrilada, se lo tendrá que jugar todo en el quinto encuentro, y ese "todo" no implica solo las semifinales, sino que, de caer eliminado ante el conjunto isleño, 'la Penya' se quedaría fuera de la Euroliga del año próximo y con la sensación de acabar de mala manera una temporada espléndida.
Por este motivo, el presidente del club, Jordi Villacampa, ha reconocido hoy que el partido ante el Gran Canarias es "una final" para el equipo: "Quiero pedir a nuestro público y a los jugadores que estemos todos preparados ya que el partido de mañana es muy importante y habrá que estar concentrados para poder ganar al Gran Canaria Grupo Dunas".
En el aspecto deportivo, además de la sensible baja de Gaines, el DKV deberá imponer su ritmo si quiere llevarse el choque, algo que ha conseguido hasta ahora en muy pocos momentos de la eliminatoria. Si los catalanes pueden correr, tendrán mucho ganado. En cambio, si se contagian del ritmo más lento del Grupo Dunas y no logran despegarse en el marcador, pueden pagar al final el exceso de responsabilidad, ya que los canarios no tienen la responsabilidad de ser favoritos.