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Nadal, López y Verdasco superan el ecuador de Wimbledon

dom 29 jun, 11:31 AM


Londres, 29 jun (EFE).- Sin perder detalle de cada movimiento que da el mallorquín Rafael Nadal, número 2 del mundo, el tenis español supera el ecuador de Wimbledon con tres supervivientes del cuadro masculino del total de 17 miembros de la "Armada" que irrumpieron en el SW19 para demostrar que España tiene, cada año, mayor afinidad con la superficie rápida.

Feliciano López, Fernando Verdasco y el tetracampeón de Roland Garros son los únicos tenistas que quedan defendiendo el pabellón español en el césped londinense.

Con paso firme, el número 2 del mundo y campeón de Roland Garros, Rafa Nadal, se metió el sábado en octavos de final del torneo de Wimbledon, tercer "grande" de la temporada, después de eliminar en 2 horas y 22 minutos por 7-6(3), 6-2 y 6-3 al alemán Nicolas Kiefer.

El mallorquín, tetracampeón en la tierra de París, tendrá como próximo rival al ruso Mijail Youzhny, décimo séptimo favorito, que el sábado despachó al checo Radek Stepanek en un choque reñidísimo e interminable.

En esta trayectoria de Wimbledon, el doble finalista en las instalaciones del All England Club -los dos últimos años, ante Roger Federer-, impuso su calidad en las rondas iniciales ante el germano Andreas Beck y el letón Ernests Gulbis.

"Feli" se cuela en la segunda semana de este "grande" tras haber despedido al argentino Brian Dabul, al croata Roko Karanusic y al estadounidense Bobby Reynolds.

El jugador de Toledo tendrá como oponente en octavos de final, ronda a la que accede por sexta vez en un Grand Slam, al chipriota Marcos Baghdatis, décimo cabeza de serie, un rival del que "Feli" destacó su pericia en la superficie rápida. "Es bastante completo, juega bien de fondo, no saca mal y resta bien", observó.

Aunque en el torneo de Queen's, antesala de Wimbledon, López no superó, siquiera, la primera ronda, donde le eliminó el francés Nicolas Mahut, en el SW19 ha conseguido alcanzar los cuartos (en el 2005).

Su compatriota Verdasco eliminó al alemán Philipp Kohlschreiber, al belga Olivier Rochus y al checo Tomas Berdych, undécimo favorito.

El zurdo de Madrid es uno de los jugadores que ha tratado de analizar por qué el césped ya no resulta una superficie tan árida a los tenistas españoles, especialistas en la tierra.

"Hay diferentes aspectos. Que unos jugadores españoles jueguen bien en hierba da confianza a otros. Hay gente que dice que la hierba hoy es más lenta que hace diez años -señaló-. Creo, además, que la nueva generación de jugadores quieren mejorar en todas las superficies, no sólo en tierra".

Verdasco, que llegó a Londres de jugar cinco partidos seguidos en Nottingham, afronta con fuerza la siguiente semana, donde tendrá que pasar por encima del croata Mario Ancic, que barrió al español David Ferrer, un hombre que llegaba a Wimbledon tras haberse proclamado campeón de otro torneo de pista rápida, el torneo de Hertogenbosch.

Pero el propio Verdasco contribuyó a tapar la boca a los que todavía distancian el tenis español del césped. El madrileño llegó a la final del torneo de Nottingham, donde sucumbió ante el altísimo croata Ivo Karlovic, que se adjudicó esta competición por segunda vez consecutiva.

La caída, el viernes, de la española Pepa Martínez en la pista 1 ante la defensora del título, la estadounidense Venus Williams, evaporó la única esperanza que le quedaba en Wimbledon al tenis femenino hispano.

Lo cierto es que la flota española protagonizó un arranque prometedor en el estreno de esta edición, donde registró, sólo en la primera jornada, un saldo de 7 victorias y 1 derrota.

El segundo día de torneo, además, el tenis masculino marcaba un récord en el SW19. La nómina de españoles que se clasificaban para el segundo escalón de Wimbledon ascendía a 9 hombres, un número que superaba al obtenido en el 2004, cuando eran 8 los jugadores nacionales que sorteaban exitosos el primer bache en el All England Club.

Y además, España se convertía en el país que metía a mayor número de jugadores en la segunda ronda. Un inicio prometedor que presagia un cambio en este deporte. Al menos, en lo que toca al tenis español.

Fue, también, una semana de imprevistos. Serbia lloró con el inesperado patinazo del número 3 del mundo, Novak Djokovic, el ganador del Abierto de Australia y un hombre que podría haber rivalizado con Federer y Nadal, quien cayó en la tercera jornada de torneo ante el ruso Marat Safin, que continúa, en cambio, dando guerra y que jugará contra el suizo Stanislas Wawrinka en octavos.

El tenis serbio tuvo, además, otra pérdida potente durante la primera parte de la competición, la de la número 1 del mundo y flamante campeona de Roland Garros, Ana Ivanovic, que el viernes se veía incapaz de desarmar el juego de la china Jie Zheng en la quinta jornada.

China, un país sin ningún pedigrí en este deporte hace tan sólo 5 temporadas, daba un paso de gigante en esta especialidad. Hasta la fecha, además, ningún jugador asiático había logrado derrocar a uno de los "peces gordos".

Los medios británicos recordaban a colación de la marcha de Ivanovic que desde que una jovencísima Jelena Dokic de 16 años venciera a la suiza Martina Higgins por 6-2 y 6-0 en la primera ronda de la competición hace nada menos que nueve años, ninguna jugadora del top ten había sido derrotada por una rival tan inferior por ránking.

 

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