Granada, 30 abr (EFE).- El CB Granada está obligado a conseguir la victoria mañana en la cancha del DKV Joventut si quiere seguir dependiendo de sí mismo para salvarse en la última jornada de la ACB, en un partido al que llega tras seis derrotas seguidas.
Tras caer el pasado sábado ante el MMT Estudiantes (69-83), el equipo dirigido por Sergio Valdeolmillos se ha complicado mucho sus opciones de permanencia, aunque aún depende de sí mismo, y lo seguirá haciendo si vence en Badalona.
El CB Granada se jugó la posibilidad de meterse por primera vez en su historia en la Copa del Rey en el partido de la primera vuelta ante el DKV Joventut, que perdió, y ahora se juega la permanencia otras vez ante el equipo de Badalona.
A expensas de lo que ocurra esta noche en el vital MMT Estudiantes-ViveMenorca, los granadinos son conscientes de que necesitan vencer al menos un partido para salvarse, lo que buscarán ante el potente DKV, ante de recibir al TAU en la última jornada.
Además de ser el peor equipo de la segunda vuelta, el CB Granada llega al decisivo choque tras seis derrotas consecutivas y sin conocer la victoria fuera de casa desde el 16 de diciembre, cuando ganó en Manresa.
El estadounidense Dylan Page ha mejorado de la lumbalgia que sufre en las últimas semanas, por lo que podrá jugar, y la única baja será la del alero argentino Juan Ignacio Jasen.
Quien aún no ha sido inscrito por la ACB es el base argentino con pasaporte italiano Federico Van Lacke, víctima de que la Federación Española de Baloncesto no le ha tramitado la baja del Ciudad de Huelva.



