Valencia en estos días se ha convertido por derecho propio en un escenario deportivo internacional para los amantes de la vela. Frente a la playa de la Malvarrosa, en aguas de esta ciudad mediterránea, se están disputando los últimos compases de una de las competiciones deportivas más antiguas. La Copa del América. A la “jarra de las cien guineas” parece que le ha gustado el clima y el “arrós socarrat” y dicen los que entienden de esto que habrá emoción y espectáculo en la fase final.
Clio Cup 2007: paso del Ecuador
Pero Valencia tiene otro escenario deportivo en donde se viven momentos emocionantes. El Circuito “Ricardo Tormo” en donde se celebran las pruebas que suponen el paso del ecuador de la temporada. Aquí, los “skipper” de los Clio Cup no han de decidir si Génova, yankee o código cero. Ni siquiera si han de virar por avante o trasluchar. No hay táctico, ni proa, ni grinder, ni trimer, nada más que el que va vestido con el buzo de correr, el casco y el HANS y va en el coche firmemente atado con el arnés de 6 puntos.
Es únicamente el piloto el que, con su saber y entender, se enfrenta a su “regata” de 25,95 millas, en cuanto el “barco del comité” haga sonar la sirena. En otras palabras, el piloto se enfrenta a 12 vueltas de 4.005 metros al circuito en cuanto el director de carrera apague los semáforos de recta de meta.
A partir de ahí, no hay más que tratar de frenar un poco más allá, un poco más tarde. Llevando el motor alegre de vueltas y con las manos firmes al volante. Aprovechando al máximo “lo negro” y sin subirse a “los pianos”. En las regatas, si tocas la boya, hay que hacer un 360º. Aquí, te avisan a la primera. A la segunda, te mandan para el párking con coche y todo. Yendo por la pista es por donde se consiguen las mejores prestaciones del Clio Cup. Porque si te sales del trazado o pisas “el verde”....Adiós y hasta otra.
Las carreras en esta fórmula de promoción no las gana el que más corre, sino el que llega el primero. Ah, ¿que no es lo mismo?. Pues no. Y hay veces en las que, incluso pisando el cajón en lo más alto y destapando la botella más grande de cava, no se gana. Porque para que exista una auténtica igualdad de oportunidades, hay un reglamento técnico y otro deportivo que hay que cumplir, ambos, a rajatabla.
El reglamento técnico dice en su artículo 15.1 que la gasolina empleada debe ser la proporcionada por el surtidor oficial que la Real Federación Española de Automovilismo, desplaza a los circuitos. Y eso es lo que ha pasado a Jordi Palomeras que, aunque se subió a lo más alto en Albacete, ha sido excluido posteriormente de la carrera. Sencillamente porque la gasolina empleada no es la reglamentada. El laboratorio que analiza las muestras que se le envían de oficio, ha dictaminado que la prueba enviada no se corresponde con la prueba patrón de que disponen y los comisarios deportivos dictaminan que, en aplicación del reglamento, el pilo es excluido. A la hora de contabilizar los puntos finales, el piloto no puede descontar este resultado.
Los pilotos de estas fórmulas de promoción no usan las intermitencias. Ni piden permiso para adelantar. NI dan ráfagas, ni esperan a que el que vaya delante haya terminado de dar la curva.¡que va!. En estas carreras hay quien se empeña en trazar por donde no se puede. Y claro, el coche pierde adherencia, se cruza y ya la tenemos organizada. Porque los que le siguen, bastante tienen con no perder de vista al coche de adelante. Y cuando ven los pilotos del freno encendidos, la mayoría de las veces, ya es tarde. Hay que tener nervios de acero y manos de cirujano, para salir airoso de una melée como las que se suelen organizar en este trazado al final de recta.
Los pilotos ¿tienen manías?
Los pilotos de la Clio Cup 2007 son como el resto de deportistas de alto nivel. Tienen sus manías y su diferente liturgia, antes, durante y después de los entrenamientos y de las carreras. Los hay que, como Marta Suria, se sienta al volante, se aísla de todo lo que la rodea y trata de memorizar el recorrido del trazado. Es capaz de hacerlo de memoria y “calcar” el tiempo de entrenos. Cronómetro en mano.
Hay quien fija la vista en el horizonte, se sienta al lado del coche y comienza un proceso mental de relajación. Como es el caso de Fernando Navarrete. O quienes, como Luis Ramírez y Manuel Caballo, analizan juntos los entrenamientos. Uno y otro comentan la mejor forma de entrar al final de recta o sacrificar a la entrada en la chicane, o dejar deslizar el coche en la larga a izquierda, con un ojo en el tablero y otro en el coche que va delante.
Fernando Navarrete, pole para la carrera de mañana
A las 13:30 horas daban comienzo los entrenos cronometrados de los que deberá salir la parrilla de salida de mañana domingo. Y como siempre, los hay que prefieren hacer el tiempo en la primera mitad y quienes prefieren la segunda parte. Pero con un sol de justicia y el termómetro rondando los 40º C, cuanto antes, mejor.
Así lo ha pensado Fernando Navarrete que ha sido capaz de detener el crono en un excelente registro de 1:53:303. Por detrás de él, Aleix Bozal, el líder provisional de la temporada, ha parado el crono en 1.53:550, es decir 247 milésimas por detrás del de Albacete.
Tercer clasificado ha sido Nacho Gabari que precisamente en este trazado tomó contacto con la Clio Cup el pasado año como piloto invitado. Nacho ha parado el crono, cuando marcaba 1:53:604, lo que representan 301 milésimas más que el pole. Cuarta ha sido una siempre sorprendente Marta Suria a quien el conocimiento de este circuito (es valenciana) le supone un plus a la hora de parar el reloj en 1:53:658 y finalmente cierra este quinteto de honor Daniel Mesalles (si, Dani, sin acento) que lo ha parado en 1:53.676.
No hace mejor tiempo el que más corre, sino el que llega antes. Y parece una perogrullada, pero por ejemplo, Palomeras ha sido capaz de alcanzar los 172 km/h de velocidad punta y figura en medio de la tabla. Marta, en su cuarto puesto apenas ha superado los 135 km/h. Porque no es cuestión de correr. Es, como ya se ha dicho, llegar el primero.



