Miami (EEUU), 30 sep (EFE).- El mariscal de campo Daunte Culpepper volvió de nuevo a Miami, pero esta vez para estar en el equipo rival, los Raiders de Oakland, y se convirtió en la figura del partido y el verdugo de sus ex compañeros al dar toda una exhibición en el triunfo por 35-17 de los visitantes.
Culpepper, que la temporada anterior había tenido problemas con la operación de rodilla, que lo limitó a jugar sólo cuatro partidos con los Delfines, esta vez mostró que está recuperado y lo hizo al ser el dueño y señor del ataque de los Raiders tanto por aire como por tierra.
El mariscal de los Raiders, que fue descartado por el nuevo entrenador de los Delfines, Cam Cameron, completó 5 de 12 pases para 75 yardas con dos anotaciones y por tierra avanzó siete veces con el balón para 28 yardas y tres anotaciones ante el delirio de sus compañeros.
Culpepper también se aprovechó del gran partido que hizo el corredor Justin Fargas, que sustituyo al titular LaMont Jordan, lesionado, antes que concluyese la primera parte y fue una fuerza imparable con el ovoide en sus manos.
Fargas acarreo 22 veces el balón para avanzar 179 yardas por tierra, su mejor marca como profesional, y dejarle todo el camino despejado a Culpepper que se encargó de ponerlo tras la línea de anotación.
El trabajo de Fargas hizo que los Delfines sólo pudiesen tener el balón algo más de dos minutos en el cuarto periodo, dejándolos con la marca de 0-4, segunda temporada consecutiva que tienen el mismo comienzo de temporada y con un nuevo entrenador.
Los Raiders (2-2), que avanzaron 369 yardas por tierra, tuvieron su cuarta mejor marca desde que llegaron que la NFL y la AFL se unieron en 1970 y la mayor desde el 30 de noviembre de 1987 cuando lograron 356 frente a los Halcones Marinos de Seattle.
El mariscal de campo de los Delfines, Trent Green, completó 14 de 25 pases para 158 yardas con una anotación y dos balones interceptados.



