La halterofilia es un deporte peligroso, y el alemán Matthias Steiner puede dar fe de ello.
El defensor del oro en la categoría de más de 105 kilos se disponía a intentar levantar 196 kilos cuando sus rodillas y sus brazos cedieron, provocando que la barra cayera sobre su cabeza.
Steiner se derrumbó bajo la barra y cayó al suelo de forma instantánea, mientras la barra se deslizaba por su cabeza y su cuello. Fue atendido de inmediato por los servicios médicos, e incluso logró ponerse de pie para saludar a la multitud, antes de marcharse andando.
No volvió a la competición. Según AP, se fue al hospital para hacerse una radiografía por precaución. El propio Steiner sabía su levantamiento no iba bien, pero se empeñó en intentarlo.
Los organizadores sacaron una cortina para impedir que la multitud pudiese ver a los médicos y a los entrenadores asistir a Steiner. Resulta curiosos que el COI se preocupara de que no se viese cómo es atendido, pero nadie se molestará en impedir que se viera la caída.
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