¡Ojo al dato! “Iker Casillas no volverá a ser el portero titular del Real Madrid en los partidos decisivos en lo que resta de la temporada, mientras Diego López mantenga su estado de forma actual”. Esta grave afirmación empieza a convertirse en aquella frase tan utilizada por el periodista José María Garcia: “El rumor es la antesala de la noticia”. La Santabárbara del Real Madrid, el lugar donde se guarda la pólvora u otros explosivos, parece ha perdido la custodia y algunos hombres cercanos a Mourinho han decidido esparcir un reguero de material explosivo antes de prender la mecha y proceder a la detonación final. A dos semanas del posible regreso de Casillas tras su lesión ha empezado una polémica muy interesante y que nos va a tener entretenidos. En mi anterior post destaqué que me parecía sorprendente que el portugués hiciera una mención tan elogiosa de Diego López después del partido de Manchester, después de quejarse del rendimiento global de todo el equipo: “Esperaba más del equipo”.
La maquinaría de intoxicación se ha puesto en marcha y es tan fácil leer entre líneas que la simpleza de unas declaraciones en sala de prensa han puesto en guardia a uno de los bandos en esta “guerra de trincheras”. Es extraño que Mou personalice en alguien un elogio, salvo que haya una segunda lectura y a la hemeroteca me remito. El de Setúbal no regala una flor ni a los más cercanos como Essien, Arbeloa o Alonso. Por otra parte Aitor Karanka, el técnico que ha ligado su destino al de su comandante, se prestó a seguir esparciendo la pólvora en la sala de prensa: “Queremos que Iker esté lo antes posible y lo mejor posible para que al final el entrenador ponga al que mejor esté. Aquí se ha demostrado en dos años y medio que no se juega por estatus sino el que mejor está”. La frase no tiene desperdicio y se contradice con los hechos, es decir con la realidad. No está tan lejano el esperpéntico asunto de Adán y su estado de forma cuando Iker todavía no se había lesionado.
Como dice el refrán “Nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que truena”. La tormenta está cada día más cerca y vamos a tener que encomendarnos a la patrona de los artilleros (incluido Iker) porque se está nublando el horizonte. Llegado el momento sabremos si la persecución a Casillas, narrada en directo por el preparador del porteros (persecución de presuntos chivatos), el segundo entrenador (no se juega por estatus) y el técnico (elogios a López) termina en cacería o solo en un acto de sentido común. La supuesta rajada de Ferguson en la página web del Manchester con “Él no hubiese hecho las paradas que hizo López” en referencia a Casillas, pone la guinda a este explosivo pastel. Ya sabemos que el sentido común es el menos común de los sentidos, pero hasta el último momento hay esperanza, pese a que “la cabra siempre tira al monte”. No se trata de tomar partido por uno u otro guardameta, la cuestión es saber si el castigo es un proceder habitual en el comportamiento de Mourinho. El debate nos va a tener ocupados durante 15 días y además con un parón del campeonato por la actividad de la selección española.
Cuenta la leyenda que con el descubrimiento de la aplicación de la pólvora y la utilización de armas de largo alcance, los artilleros empiezan a encomendarse a Santa Bárbara, con la invocación de amparo ante los peligros de explosiones, que surgían de unas armas tan poco seguras como sus propias bombardas y que en la mayoría de las ocasiones generaban más peligro en los sirvientes que en los enemigos. Eso se llama también “Fuego amigo”.
José Joaquín Brotons
