La temporada 2012/13 comenzará como lo hizo la anterior. Una eliminatoria entre Real Madrid y Barcelona por el título de la Supercopa será la primera gran cita del año en el fútbol español. Del anterior enfrentamiento quedaron en la memoria los lamentables incidentes que se produjeron en el Camp Nou, cuando Mourinho metió el dedo en el ojo a Tito Vilanova y ambos fueron sancionados.
Sin embargo, todo podría quedar en el olvido. Ni el técnico madridista ni el flamante nuevo entrenador azulgrana tendrían que perderse estos partidos si Ángel María Villar sigue con su costumbre de otorgar medidas de gracia cuando es nombrado presidente de la Federación Española de Fútbol.
Curiosamente, este verano hay elecciones a la presidencia y todo hace indicar que repetirá mandato. Hasta ahora, siempre que salió reelegido perdonó todas aquellas sanciones siempre que no fuesen muy graves, como es el caso de la sanción a José Mourinho (dos partidos) y Tito Vilanova (un partido) y de los jugadores David Villa, Marcelo y Mesut Ozil (un partido.
El perdón más recordado de Ángel María Villar se produjo en el verano de 2000. El Barcelona fue castigado sin competir en la Copa del Rey tras su incomparecencia frente al Atlético en la eliminatoria de la temporada anterior. La sanción nunca se cumplió.
