Los Juegos Olímpicos de Barcelona 92' supusieron un antes y un después para el deporte español. Hasta ese momento, el fútbol había dado pocas alegrías a los españoles, casi todas en blanco y negro. La conquista de la Eurocopa del 64 y el gol de Zarra quedaban muy lejos en el tiempo y se esperaba con ansía un nuevo éxito del deporte rey.
Uno de los momentos más memorables, que quedaron grabados a fuego en la retina de los españoles durante esos días de vino y rosas, fue el gol de Kiko, que dio el oro a España en la final ante Polonia. Corría el minuto 90 y todo el mundo esperaba la llegada de la prórroga cuando Kiko recogió un rechace dentro del área y perforó la portería polaca. Y llegó el delirio, con los jugadores abrazados celebrando la victoria y un Camp Nou rendido ante el majestuoso espectáculo que habían presenciado con un 3-2 campeando en el marcador.
La selección olímpica de fútbol se presentaba en Barcelona con jugadores de la talla de Kiko (conocido entonces como Nárvaez), Ferrer, Guardiola, Amavisca o Alfonso en sus filas. Una generación de ensueño que firmó un campeonato de ensueño derrotando consecutivamente a Colombia, Egipto, Qatar, Italia, Ghana y Polonia encajando solo dos goles, los recibidos en la final.
Con el paso de los años, muchos de estos jugadores llegaron a la absoluta y, aunque no tuvieron la suerte de levantar Eurocopas y Mundiales, si prestaron un buen servicio a 'La Roja'. Los elegidos en la final por el seleccionador, Vicente Miera, fueron Toni, Ferrer, Lasa, Solozábal, López, Luis Enrique, Guardiola, Abelardo, Berges, Kiko y Alfonso.
