Corría el minuto 21 de partido del Granada-Real Madrid cuando Cristiano Ronaldo experimentó por primera vez en su carrera profesional un gol que a nadie le gusta marcar. Es decir, un gol en propia puerta.
Nolito, el flamente fichaje del Granada, sacó un córner desde el costado izquierdo del ataque nazarí que Cristiano Ronaldo desvió a su propia red cuando estaba defendiendo la jugada en el primer palo de la portería de Diego López.
Cara de circunstancias en el jugador portugués, acostumbrado a marcar decenas de goles por temporada, pero nunca jamás uno en propia puerta. Cristiano, que ya conoce este tipo de frustración, fue animado rápidamente por sus compañeros, encabezados por Sergio Ramos. Todos le consolaron y el partido siguió su curso.

Estaba tocado
Es cierto que Mourinho decidió arriesgar alineándole, ya que venía tocado del partido de Copa del Rey contra el Barcelona y estaba recibiendo tratamiento en su tobillo derecho. Pero jugó, pese a que apenas quedan unos días para medirse al Manchester United en el partido de ida de octavos de final de la Champions League.
Fin a una racha
Con este autogol de Cristiano, se rompió una racha (según datos de @2010MisterChip) de los delanteros blancos que duraba 35 años, desde que Isidro en febrero de 1978 anotó el último gol en propia puerta de un atacante madridista.

