Pierre Bouteyre: "La clave es la alquimia"
mié jun 17 21:58

En el marco de este blog Lacoste/Yahoo! les ofreceremos periódicamente entrevistas con diversos entrenadores. Es buen momento para profundizar en este oficio tan singular. El cuarto entrevistado de esta serie es el francés Pierre Bouteyre, entrenador de Alizé Cornet, 22ª tenista mundial.
¿Qué fue lo que le impulsó a hacerse entrenador?Siempre me ha interesado este oficio, incluso cuando era jugador. Además, yo siempre quise permanecer dentro del mundo del tenis después de mi carrera. Fui un jugador profesional decente (ndlr: 249º mundial en 1992), y me retiré a los 26 años. Entonces tenía ganas de viajar menos. Fue, por tanto, una decisión propia. Deseaba más dedicarme a los jóvenes que acabar en un club. Pasé mi BE 1 (Examen estatal francés) para deportistas de alto nivel en el INSEP (Instituto Nacional del Deporte y la Educación Física de Francia). A continuación cursé el BE 2 durante un año en Roland Garros. Después me hice entrenador de la Federación Francesa de Tenis y recalé en la liga de la Costa Azul.
¿Qué entrenadores le han influenciado?Siempre tuve el mismo entrenador a lo largo de toda mi carrera. Por tanto, sólo dispuse de un único punto de vista. Francamente, no puedo decir que haya habido una o varias personas que me hayan inspirado verdaderamente. En realidad, mis fuentes han sido mi formación, como es lógico, y los trucos que luego aprendí un poco de todas partes. Con eso, yo mismo me hice mi propia salsa.
¿Cuáles son los principales axiomas de su método?
La fuerza consiste en adaptarse y transmitir el mensaje. Algunos entrenadores pueden tener dificultades en adaptarse porque trabajan, por ejemplo, con un jugador que no les corresponde en absoluto. Para mí, la clave es la alquimia con el jugador. Porque si tu alumno te entiende, progresa. Pero también depende del entrenador encontrar esta fuerza de transmisión. Cada palabra es importante. De Alizé (Cornet) puedo decir que la he modelado yo, porque cuando comencé a trabajar con ella, ella era muy joven. Nos compenetramos enseguida. Desde entonces, no he cambiado de rumbo. A veces se viven cosas bonitas, y otras veces, cosas más difíciles, como en este momento. Pero así es como se avanza.