Un espía en Londres 2012

De ganar el oro… directo al McDonalds

Ricky Berens (en la derecha de la foto) ganó el oro con el relevo estadounidense, acompañado por Michael Phelps, Conor Dwyer y Ryan Lochte, precisamente la medalla que colocó al tiburón de Baltimore -otra vez- en los libros de historia. Esa prueba puso fin a su participación olímpica, al igual que la de su compañero Dwyer. Lógicamente, decidieron salir a celebrarlo.

"Quedamos para cenar en el McDonalds", bromeó Berens en 'Today'. "Hemos estado sometidos a mucha presión en este evento, nos hemos sacrificado mucho para los Juegos Olímpicos. Comemos sano y tratamos de hacer todo bien, ahora nos toca relajarnos. Ese McDonalds que hay en el comedor nos estaba llamando".

Una vez allí, Berens no perdió el tiempo, tal y como demostró en su cuenta de Twitter:

"¡¡¡¡Por fin!!!! ¡La cena de celebración de fin de temporada! ¡¡McDonald's!! ¡Sí, todo para mí!", rezaba el tuit del norteamericano.

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El menú de Berens era de todo menos digestivo: dos cuartos de libra con queso, un Big Mac, seis nuggets de pollo, dos de patatas fritas y un McFlurry.

Casi 4.000 calorías para desquitarse de los esfuerzos realizados para llegar en forma a Londres. Eso sí, Ricky confesó que no pudo acabarse su copioso menú, pero como buen compañero, Dwyer acudió a su rescate.

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