Un espía en Londres 2012

Ganar el oro le convierte en Hulk

Por  supuesto que ganar una medalla de oro debe ser, como poco, sinónimo de alegría eterna para un atleta (no queremos imaginar en qué niveles estará la autoestima de Phelps). Sin embargo, para Robert Harting puede que sea algo más. El alemán, a tenor de las imágenes, pierde absolutamente la cabeza cuando se cuelga un oro, como ocurriera, efectivamente, en la final de lanzamiento de disco, en la que logró imponerse al iraní Ehsan Hadadi y apuntarse la mejor marca (68.27m).

[RELACIONADO: Clasificación de la final de lanzamiento de disco]

En esta prueba, en la que participaba un español (Frank Casañas, que quedó 7º tras lanzar 65.65 metros), Harting demostró por qué es uno de los atletas europeos más reputados y también más temidos. Desde luego, verle celebrar con esta efusividad un metal, cuando levanta 2,01 metros del suelo (que acompaña con 126 kilos de peso), invita a, en caso de duda (que no la hubo), facilitarle el acceso al medallero. Por si las moscas.











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