Un espía en Londres 2012

¿Por qué el entrenador japonés da billetes de 100 dólares a los jueces?

No era un soborno. El entrenador del equipo japonés de gimnasia artística acompañó con billetes de 100 dólares el recurso de apelación que presentó al órgano rector en nombre de su atleta, Kohei Uchimura, que había tropezado con el caballo con arcos en el evento final de la competición masculina por equipos, lo que condenó a Japón al cuarto lugar.

Sin embargo, los directos del equipo repusieron que la caída no había sido tal, sino un 'desmonte', lo que según el (confuso) sistema de puntuación de la gimnasia le reportería más puntos. En este sentido, las normas internacionales establecen que para presentar una protesta se requiere una tasa, así que los miembros del equipo japonés no dudaron en rascarse los bolsillos para buscar el efectivo que acompañase al recurso.

No hay unanimidad respecto a la cantidad que tuvo que pagar Japón, pero un informe de los primeros días de los Juegos revela que el equipo indio de boxeo abonó 500 dólares en una situación similar; y teniendo en cuenta el grueso del fajo de billetes parece una estimación razonable.

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Si Japón hubiera perdido la apelación, el dinero, por mucho que fuera, se habría quedado en la Federación de Gimnasia (qué habría sucedido a partir de ahí es una incógnita). Pero Japón ganó la apelación, ya que los jueces reconsideraron su decisión y admitieron que Uchimura se había 'desmontado', lo que le otorgó 0.700 puntos adicionales, trasladando a Japón de la cuarta plaza a la medalla de plata.

Esto conduce a una pregunta: ¿Por qué un país debe poner 500 dólares para corregir un error de los jueces? La Federación de Gimnasia quería reducir las reclamaciones frívolas para agilizar el proceso. Todo se debe a una polémica de 2004 con el estadounidense Paul Hamm, que tuvo que devolver su medalla de oro en el concurso completo masculino al determinarse que los jueces habían cometido un fallo en la puntuación del medallista de bronce. Finalmente Hamm conservó la medalla porque la reclamación llegó demasiado tarde.

Fue una decisión típica de grupos grandes y desorganizados: Reaccionar con un exceso de corrección ante una mala situación. En teoría, el proceso debería ser más abierto, pero no es así. Mientras que las grandes federaciones internacionales (Japón, China, Rusia, Estados Unidos...) no tendrán problemas en pagar las tasas para presentar los recursos, otros países no lo tendrán nada fácil. Por ejemplo, Mozambique ha llevado seis atletas a Londres, y algunos gimnastas acuden en solitario a representar a su nación. ¿Se irían a un cajero automático poniendo dinero de su bolsillo para una reclamación que podrían perder?
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