Un espía en Londres 2012

Su gesto en el podio no era nada nuevo

La gimnasta estadounidense Mckayla Maroney sorprendió a propios y extraños cuando en Londres 2012 recibió toda una medalla de plata con un gesto de indiferencia impropio de una proeza de tales dimensiones, pero ella no se esconde ni un momento a la hora de reconocer que la expresión de su cara no es nada nueva en ella.

Mckayla Maroney, de solo 17 años, consiguió una plata en la final de salto de potro femenino y un oro con Estados Unidos en la final de salto femenino, pero lo que dejó para la posteridad fue su gesto sobre el podio al terminar la primera prueba.

La imagen se convirtió en uno de los temas más comentados en internet, donde la joven estadounidense llegó a ser víctima de numerosos fotomontajes que sacaron una sonrisa a ella misma, quien ha reconocido en su cuenta de Twitter que esta famosa imagen es la que tiene colgada en el salón de su casa como muestra de la proeza conseguida en Londres 2012.

Siempre ha sido así

Ahora, una semana después de que su imagen diera la vuelta al mundo, una imagen publicada en Twitter muestra a la propia Mckayla Maroney posando en un entrenamiento en su niñez. La expresión de su joven rostro, desde luego, tiene mucho que ver con el que mostró en Londres 2012. La personalidad no cambia con los años.

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