Dobles Figuras

España está pocha

Nos permitirán las altas esferas que tengamos dudas. Dudas razonables.

 ¿Se dejó España perder?

¿Hizo lo posible por ganar el partido ante Brasil?

¿O simplemente tuvimos otro mal día y los brasileños nos pasaron por encima?

Creo sinceramente que la primera pregunta debemos responderla con un no categórico. Me niego a pensar que la consigna en el vestuario antes de saltar a la pista fuera el "vamos a perder". Sería algo tan vergonzoso que no puede tener cabida ni en las mentes más calenturientas. Sería para que el COI nos echara esta misma mañana de los JJOO.

Así que el dilema se resume en las dos últimas opciones. Y en cualquiera de los dos casos tenemos un problema. Para argumentar que España no hizo lo posible por ganar el partido -nótese por favor el matiz diferenciador con respecto a dejarse perder- hay muchos detalles que nos ayudarían a corroborar esta teoría. El escandaloso parcial final (16-31 en último cuarto) coincide con un quinteto extraño en pista, sin Calderón ni Rudy en el quinteto. Nuestros porcentajes de tiro en los últimos seis o siete minutos de partido no superaron el 20% (2 de 11), algo ridículo para un equipo de esta categoría. Y lo que es más preocupante, más allá del juego, las sensaciones. Gente derrumbada en el banquillo, apenas un solo grito de ánimo y unos tiempos muertos en los que sobraba la pizarra y faltaba "testiculina" , alguien capaz de apelar al orgullo de un equipo que permanecerá para siempre en nuestra memoria. Cualquiera que revise el partido, se dará cuenta de que hay jugadores que no escuchaban durante los tiempos muertos de Scariolo. Imposible escuchar si estás a tres metros. De nuevo, falta de actitud. Me gustaría reseñar, por último, la defensa casi inexistente de los nuestros cuando el marcador estaba apretado en la recta final. Brazos y piernas tibias, nadie tuvo a bien hacer alguna falta para parar el partido y buscar el fallo de Brasil en los tiros libres.

El último supuesto, que flota en el ambiente, nos deja la posibilidad de una España agotada físicamente, lejos de su mejor tono. También hay datos que apoyarían semejante teoría. Contra Brasil, al fin y al cabo, no nos ha pasado nada demasiado diferente que contra Gran Bretaña o contra Rusia. España es incapaz de jugar con intensidad un partido completo y terminamos dando la impresión de que nuestros mejores días han pasado. Con Navarro al 20%, Rudy Fernández lejos de convertirse en su sucesor, Llull desconocido, Marc Gasol renqueante y sin Ricky Rubio, este equipo, hoy en día, no da para más. No  hay equilibrio entre el juego interior y exterior y así, somos más previsibles que un Consejo de Ministros en viernes.

Con honestidad, llevado por una fe inquebrantable, creo que España da para mucho más. Ignoro si la noche habrá sido de cuchillos largos, si alguna reunión clandestina se habrá sucedido en la habitación de algún jefe de la tribu, como sucediera en Polonia en el Eurobasket. Me imaginó que algo de eso habrá, se me antoja necesario. Las divergencias entre Pau Gasol y Sergio Scariolo son cada vez  más evidentes. Pau hace auto-crítica: "Esto no es algo puntual y me preocupa. No sé, esto no es una coincidencia. No sucede porque sí. Es un poco decepcionante que esto sea así a estas alturas".  Y mientras Scariolo lanza balones fuera : ""Hemos intentado y planteado el partido para ganar, pero inconscientemente puede haber influido. Jugar antes de los cuartos de final con la clasificación ya conseguida no es fácil para mantener la concentración".

Sea como fuere, el prestigio de España se puso ayer en duda en medio mundo. Periodistas de todo el planeta no dudaron en comentar lo sospechoso de la actitud de los nuestros y en algún momento se especuló con que Francia podría presentar una reclamación ante la FIBA, algo que no finalmente no se ha producido.

Los daños colaterales del esperpéntico partido que vimos anoche podrán valorarse a la conclusión del torneo olímpico. España tiene ahora el cruce que quería antes de la final. Francia en cuartos de final y Rusia o Lituania si alcanzamos las semifinales. Con los estadounidenses solo nos veríamos las caras en una hipotética final, aunque, visto lo visto, las dudas parecen más que razonables. España está pocha. Si levanta el vuelo, seré el primero en alegrarme, pero hoy toca decir esto. Es lo que hay.

@fernan_ruiz

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