¿Qué fue del “1-3-4-3″? En el término medio está la virtud…

La temporada pasada desde el principio fuí uno de los más críticos con los cambios de esquemas realizados por Guardiola. Tras tres años de éxitos bajo el 1-4-3-3 no veía en absoluto necesario modificar las pautas tácticas de ataque y defensa, pero lo cierto es que con los fichajes de Cesc y Alexis más estos cambios de posicionamiento, el Barça sumó unos cuantos puntos más de fuerza colectiva gracias a ser todavía más impredecible para los adversarios.

Los motivos de mis críticas, no eran desde luego porque creyera que no eramos fuertes con esos cambios de esquema, sino porque personalmente creo que Guardiola pasó a emplearlos con demasiada frecuencia, de tal manera que se llegó incluso a eliminar provisionalmente el uso del esquema que nos había llevado hasta el éxito, algo para mí completamente innecesario e incomprensible, ya que jamás habíamos tenido la sensación de que la propuesta futbolística bajo ese posicionamiento 1-4-3-3 estuviera agotada fruto del conocimiento rival tras tantos años jugando de la misma manera.

El 1-4-3-3 seguramente sea el esquema más fiable, pero los esquemas 1-3-4-3 y 1-3-3-4, son opciones muy válidas...

Para mí el 1-4-3-3 es el mejor esquema. Creo que con él se consigue el mejor balance entre ataque y defensa. Es un esquema que exige un alto nivel de disciplina así como intensidad tanto física como mental, pero por su forma de atacar - ya no por contar con uno más o uno menos en la línea defensiva -, es más seguro, ya que se abre más el campo y da la sensación de que el juego de posición es más fiable, es decir, cuando un jugador abandona su posición de partida en busca de realizar un desmarque de ruptura o de apoyo al espacio libre, el equipo suele estar mejor plantado en el campo para realizar la cobertura de esa posición abandonada por el jugador, porque el Barça alterna más y mejor la búsqueda del juego por dentro - zona centro - y por fuera - zona bandas -, mientras que con el 1-3-4-3 o el 1-3-3-4, se ataca mucho más por la zona central y los jugadores de banda que comunmente solo suelen ser los dos extremos - no hay laterales que doblen casi nunca... -, solo están para cuando no queda otro remedio que desahogar el juego y reiniciar jugada, lo que nos lleva a que si el rival está bien plantado sobre el terreno de juego, a buen seguro nos complicará mucho la vida si los 5 hombres que juegan por dentro (pivote+2 interiores+enganche+9 o falso 9), no rozan la perfección a la hora de organizar los ataques, y es que de lo bien organizados que sean tus ataques dependerá lo bien organizada que sea tu defensa, y si pierdes 2 o hasta 3 hombres de los que juegan por dentro, será muy complicado que los pocos que permanecen detrás puedan defender con éxito.

No todo es malo sin embargo en los esquemas con defensa de 3. Sea con un "1-3-4-3 clásico" donde Messi hace de "falso 9" y Cesc de enganche, o con un 1-3-3-4, donde Messi sigue haciendo de "falso 9" y se le adjunta un "9" para fijarle los defensas y otorgarle mayor libertad - a mí esta es la versión que más me gusta, que fue la empleada en partidos como el del Barça 4-0 Getafe o el Barça 2-2 Chelsea -, con este esquema en determinados partidos el Barça consigue directamente borrar al rival del terreno de juego.

Si por lo general el juego del Barça ya es ofensivo, con este posicionamiento el Barça inunda la mitad de campo contraria con todavía más jugadores, y si somos capaces de organizar adecuadamente los ataques, el rival es incapaz de dar más de dos pases seguidos al encontrarse uno de nuestros jugadores encima a poco que perdemos la pelota.

Con este esquema, tenemos más potencia que nunca para intentar entrar por dentro. El hecho de que se juegue con hasta 5 jugadores por dentro en la zona de 3/4, nos otorga como mínimo una igualdad numérica con la que a lo largo de 90 minutos casi siempre se acaba haciendo la diferencia, más todavía si el rival que se ponga por delante no es un equipo especialista en defender dentro de su propia mitad de campo y es un equipo que se siente incómodo sin balón - lo que sucede cada vez más con los equipos "pequeños" de la Liga... -

No fue casualidad obviamente que la temporada pasada Messi, Xavi, Cesc y Alexis - que jugó varios partidos como "9" con este esquema y de hecho fue el jugador más destacado del espectacular Barça 4-0 Getafe -, anotaran una cantidad de goles entre por encima (Alexis y Cesc) y muy por encima (Messi y Xavi) de lo esperado, ya que mientras con el 1-4-3-3 la finalización va más repartida y los extremos se manejan mucho más por dentro, con el 1-3-4-3 o el 1-3-3-4 casi todo se genera para que sean los de la zona central quienes finalicen.

...y no deberían quedar en el olvido ya que también se pueden perfeccionar.

Me quedó la curiosidad la pasada temporada, de ver cómo se hubiera desenvuelto Villa en ese rol que le tocó a Alexis desempeñar por la ausencia de Villa. Fijando a los centrales para liberar a Messi y acompañándole en los metros finales, sabemos bien que Villa es un hombre experto desempeñándose por la zona centro del área, y si bien esa no es exactamente la misma función de "9" que hizo en Zaragoza o Valencia, yo creo que sí podría desarrollarla aportándonos todavía más gol del que ya aporta jugando como "delantero externo" en el 1-4-3-3.

Comentaba además en verano, que de mantener este esquema, creo que hay un perfil de jugador que nos ayudaría a ser todavía más fuertes y es el de un Leandro Damiao, un Llorente, un Dzeko o incluso un Falcao, que son para mí los jugadores más indicados para desarrollar este rol a la perfección. Muchos de los ataques llevados a la banda, se concluían con centros que casi siempre eran estériles fruto de la "poca altura" de nuestros atacantes con respecto a los defensas rivales. Con estos auténticos especialistas en el juego aéreo ya no es que consiguieramos únicamente aprovechar los centros marcando directamente los goles de cabeza, sino que la amenaza que suponen, haría que la defensa rival tuviera que aumentar su atención sobre estos jugadores y reducirla sobre los Messi, Cesc, Xavi e Iniesta o Thiago que permanecerían a pocos metros dispuestos a recoger los rechaces con más libertad que nunca.

Conclusión

Parecerá que me contradigo o que quiero llevar la contraria por sistema, pero nada más lejos de la realidad. En el término medio está la virtud, y si la temporada pasada me parecía incorrecto el uso excesivo de otros esquemas que no eran el 1-4-3-3, esta temporada me parecerá incorrecto eliminar por completo estas interesantes variantes que además de proporcionarnos fuerza colectiva haciéndonos más impredecibles, creo que se pueden pulir y perfeccionar de tal manera que el Barça siga sumando y mejorando su ya de por sí impresionante nivel competitivo.

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