Paciencia con Cesc

Saben bien que si por mi fuera no hubiera fichado. Cesc Fábregas, con 25 años y tras su primera temporada completa en el primer equipo del Fútbol Club Barcelona, sigue siendo el buen futbolista que llegara del Arsenal previo pago de 40 millones de euros, pero si en el momento de su fichaje parecían ser mayoría los barcelonistas que se etiquetaban como partidarios de su fichaje, tan solo un año después da la sensación de que si no son mayoría, ahora sí son muchos más los que creen que el Barça no debería haber fichado a Cesc Fábregas.

Yo no he cambiado mi opinión lo más mínimo. Para mí Cesc es un muy buen centrocampista, que ni por asomo vale 40 millones, ni sus condiciones futbolísticas eran extremadamente necesarias para el equipo, pero si el cuerpo técnico consideraba necesario su fichaje sería bueno llevarlo a cabo, porque ellos son los encargados de confeccionar una plantilla que no se confecciona pensando únicamente en el dinero o en las condiciones meramente futbolísticas del jugador.

Siempre había pensado - y sigo creyendo - que Guardiola apostó por él más por ser un estímulo emocional para el grupo - debido a que es un gran amigo de "pesos pesados" en el vestuario como Messi, Piqué, Villa, etc... - que por lo que pudiera ofrecer futbolísticamente al grupo, sin embargo a poco de comenzar la temporada esta teoría quedó en entredicho, ya que Guardiola se alejó del 1-4-3-3 en numerosas ocasiones para apostar por un 1-3-4-3 que posteriormente derivaría en un 1-3-3-4, y con el que tanto el Barça como Cesc, ofrecieron un muy buen rendimiento.

-"Cesc comenzó bien, pero luego no sé que le pasó..."

Se escucha y lee mucho este comentario. Yo desde luego tengo muy claras las razones por las que esto es así. Cesc no era ni es un interior. Antes de realizarse su fichaje no me cansé de repetir que futbolísticamente no le veía sentido porque ni le había visto jugar nunca como interior, ni era mejor que Xavi o Iniesta en esa demarcación, por lo que realizar semejante desembolso por un jugador que si bien cuenta con muchas condiciones para jugar en esa posición, no lo había hecho nunca - ni siquiera en las categorías inferiores, cuando Cesc estaba el Barça estaba en la "era Gaspart" y no estaban estructurados los equipos inferiores de la misma manera que ahora, aunque el estilo y valores buscados en los jugadores sí eran los mismos -, no me gustaba.

Comenzó bien sin embargo, porque Guardiola no lo utilizó de interior, Guardiola lo utilizo de "enganche". Moviéndose entre dos aguas, Cesc sí se encontraba a gusto para desplegar su juego. Tenía la libertad para defender que Wenger le había dado en el Arsenal donde los últimos años estaba jugando practicamente de "10" e incluso de segundo delantero... y la libertad para incorporarse al ataque siendo consciente de que la pérdida de su posición no pondría en peligro el equilibrio defensivo del equipo, porque la estructura organizada por Guardiola lo permitía.

Cesc por tanto se encontraba muy cómodo y a pesar de que su juego tampoco era lo brillante que se pretendía hacer creer, la libertad que le regaló Guardiola y el funcionamiento del esquema hacían que tuviera la oportunidad de hacer muchos goles, como pudo hacer hasta que los resultados dejaron de salir y Guardiola tuvo que comenzar a cambiar de esquema, propiciando que Cesc perdiera ese rol dentro del equipo y comenzara a perder protagonismo.

-Los mismos problemas como interior que tuvo Iniesta

Digo "perder protagonismo", porque insisto en que más allá de los goles y asistencias consecuencia del funcionamiento del esquema más que del propio Cesc, su rendimiento tampoco es que fuera muy diferente al de ahora.

Dentro del 1-4-3-3 y como interior Cesc tiene dos responsabilidades que son las que le impiden realizar el juego al que él estaba acostumbrado en el Arsenal y al principio de llegar al Barça. Primeramente, como interior sí hay una altísima responsabilidad defensiva y no solo se trata de ofrecer una intensidad y solidaridad en la presión altísima, sino de ser inteligente y disciplinado tácticamente que el mismo Cesc durante los últimos meses de la primera temporada, demostró que es lo que más le cuesta.

Al Igual que Iniesta en sus primeros años y antes de llegar Guardiola, Cesc se lanza al ataque con demasiada alegría y lo que es peor, por su cabeza no pasa el pensamiento instintivo de que tras pérdida él debe ser uno de los primeros hombres en trabajar, sea presionando o sea aportando su presencia por su demarcación de partida - que es la de interior -.

La posición de interior siendo desplegada por jugadores de las características de Xavi, Iniesta, Cesc o Thiago, y no las de Keita, exigen sobre todo una enorme inteligencia táctica. Mientras jugadores como Keita por sus limitaciones técnicas - respecto a estos privilegiados de la técnica claro, no quiero decir que Keita sea limitado técnicamente, en absoluto... - y su superioridad en fondo físico, ofrecen un trabajo menos espectacular - no tan buenos a nivel creativo - pero frecuentemente más eficaz de cara al colectivo - llegan más y mejor en ataque y apoyan mucho más en defensa -, estos, por su gran calidad técnica en muchas ocasiones conducen en exceso o se saltan el guión táctico para buscar soluciones individuales que potencian todavía más sus carencias defensivas, trastocando de esta manera el equilibrio ataque-defensa.

En la posición de interior para "un Cesc", no se trata de hacer goles, se trata de ofrecer ayudas a tus compañeros tanto de la defensa como del ataque siendo determinante en el juego de posición, y para ser determinante en el juego de posición, tus desmarques de apoyo han de ser tan intensos como inteligentes. Es una posición donde gana "el cerebro", la visión de juego. Has de anticiparte al pensamiento del rival que te viene a presionar para ofrecer una via de pase a tu compañero de la defensa, al extremo que se ahoga recibiendo hasta un 3 contra 1 si no vamos a apoyarle debidamente, o al "9"... todo ello moviéndote siempre por las zonas adecuadas para tras pérdida estar bien posicionado, ya que solo así la importante presión adelantada del equipo será regularmente eficaz.

A Cesc le cuesta, y como le cuesta tiene que hacerlo despacio, sin alardes, sin individualismos, porque si deja que su corazón mande sobre su cabeza, a buen seguro veremos en Cesc grandes jugadas individuales pero a costa de perjudicar al colectivo, y luego serán los defensas y el portero quienes reciban las críticas, porque estas nunca van al jugador que hace acciones bonitas, sino al que no las hace, a pesar de que el primero sea mucho más culpable de que al segundo y al equipo en general, le esté yendo mal.

-Conclusión

Sin prisas con Cesc. Ya están pagados los 40 millones de euros, y ahora, salvo que el cuerpo técnico vea en él una actitud preocupante, debería seguir aquí porque si algo tiene Cesc es "ADN Barça", y no sólo por ser culé, sino porque su estilo de juego aunque todavía no está perfectamente amoldado a las funcionalidades del esquema, sí encaja perfectamente con el del equipo.

Sería bueno, que no se valore a Cesc en función de si hace más o menos goles, más o menos asistencias y más o menos acciones individuales innecesariamente brillantes. Flaco favor le haremos al jugador y al equipo, si ahora que busca ser disciplinado y ordenado en su juego, le criticamos por ello y ensalzamos cualquier acción individual de mérito que realice, estimulando así su "ego" y la mentalidad del "a mí no me sale ser disciplinado, y a la gente le gusta que juegue a mí manera".

El Barça no ganará o dejará de hacerlo por Cesc. Ofrecerle el mismo cariño que el barcelonismo le ha ofrecido a Xavi e Iniesta aún cuando los resultados con ellos en el centro del campo no eran positivos - cerca de 30 partidos sin ganar con ellos en dos años y medio -, a buen seguro le ayudará y por ende el Barça y todos saldremos ganando. Otra cosa sería si su actitud está lejos de ser la adecuada, pero ahora mismo a mí personalmente no me parece el caso.

Lucha Cesc.

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