Recordando a Rijkaard con cariño e interés

Con mucho cariño, por ser un hombre fundamental en sacar al Barça del tremendo pozo en el que lo había sumergido la desastrosa gestión de Joan Gaspart, no olvido aquella época. De hecho la tengo presente en cada partido que disputamos para tener claro que no quiero que volvamos a ella, y de ahí viene el interés en recordar a Rijkaard, aprovechando estos días en los que vuelve a ser noticia en España por el partido que disputó en España con la selección de Arabia Saudí a la que entrena.

-Rijkaard llega como un "hombre sin experiencia"...

Os puedo decir que mi desesperación y desquiciamiento con Gaspart era tal, que tras estar totalmente en contra durante las dos primeras temporadas, llegué a defender su continuidad en el tercer año, alegando que quizás tras tantos errores podía comenzar a ser un buen presidente y que además con la llegada de Radomir Antic al Barça, el equipo había conseguido una racha de resultados y nivel de juego muy interesante, por lo que me parecía una buena idea intentar tranquilizar las cosas y ver si Radomir Antic con una temporada completa podía arreglar el desaguisado, pero nada más lejos de la realidad.

Dimitió Gaspart y se convocaron elecciones para el final de la temporada, ganando Laporta y llegando con él, Frank Rijkaard, tras haber sondeado a otros técnicos de ideologías futbolísticas similares y que también habían pasado por "manos de Cruyff", como Marco Van Basten o Ronald Koeman.

Como era de esperar, Rijkaard no fue acogido con demasiada ilusión. Continuamente se aludía a su falta de experiencia como técnico, a su desconocimiento del fútbol español en general y del Barça en particular, pero las dudas que levantó su contratación fueron bien tapadas con fichajes como el de Ronaldinho especialmente, que llenaron de ilusión al barcelonismo, eso sí, se necesitaron pocas jornadas para poner a Rijkaard en entredicho.

-... y consigue obrar el milagro. El fichaje de Davids, la decisión más determinante de los últimos 8 años.

Finalizada la primera vuelta el Barça ocupaba posiciones de media tabla y había encajado goleadas humillantes como un 5-1 en Málaga que hicieron mucho daño a la reputación de Rijkaard. Con la Liga practicamente perdida - se llegó a estar a 18 puntos del Real Madrid que por entonces era el líder -, la Copa del Rey y la extinta Copa de la UEFA - ahora Europa League -, eran las únicas tablas de salvación para un equipo que durante el mercado de invierno vivió el que para mí fue el momento y la decisión más determinante de los últimos 8 años como fue pasar del fichaje de un "9" que por entonces solicitaba el vicepresidente deportivo Sandro Rosell y buena parte de los medios de comunicación - Luis Fabiano era el jugador que estuvo a punto de llegar -, para apostar por el único fichaje que solicitaba Frank Rijkaard, que fue Edgar Davids en calidad de cedido.

Para mí fue más determinante incluso que el decidir continuar con el modelo deportivo en el verano de 2008 apostando por Guardiola. Lo fue, no solo porque Davids me parezca uno de los mejores centrocampistas que vi en mi vida, sino porque fue gracias a su fichaje que Rijkaard pudo modificar el infructuoso esquema con el que había comenzado la temporada (1-4-2-3-1) y cambiar hacia un 1-4-3-3 compuesto por:

Valdés

Reiziger Puyol Oleguer Van Bronckhorst

Cocu

Xavi Davids

L.García Saviola Ronaldinho

que encaminaría al Barça hacia la gloria, no sin antes vivir su momento más crítico al ser eliminado en octavos de final de la Copa del Rey por el Zaragoza con una polémica sustitución de Ronaldinho que avivó todavía más la furia de sus críticos, pero ahí despegaba el Barça que hoy todos conocemos. Desde ese momento, el Barça fue capaz de remontar en Liga 18 puntos al Real Madrid, de tal manera que estuvo incluso a punto de ganar la Liga, pero una derrota por 2-1 en Balaídos contra el Celta de Vigo en las últimas jornadas, nos impidieron entrar en la lucha con el Valencia que se proclamaba justo campeón de una temporada que por fin cerraba el "desastre Gaspart".

-Dos años de éxitos espectaculares.

Una de las mayores dificultades que tuvo que pasar Rijkaard en su primera temporada, es que llegaba no solo en un momento deportivamente nefasto que obligaba a un cambio importante, sino que además llegaba tras un verano de "elecciones", lo que significa que buena parte de los fichajes eran más de cara a quedar bien con la afición, que de cara a reforzar los puntos de la plantilla que el técnico consideraba necesario, algo que cambió en la segunda temporada, cuando plenamente convencidos de que "Rijkaard era el hombre", se apostó por reforzar todas las posiciones que él había solicitado llegando jugadores fantásticos como Belletti, Edmilson, Sylvinho, Deco, Eto'o, Larsson, Giuly, etc...

El Barça, como la mayoría de vosotros sabéis, pasó a ser una auténtica máquina que en su primera temporada ganaba la Liga con gran autoridad - además de quedar eliminados de la Champions League con ese arbitraje que Mourinho nunca quiere recordar en Stamford Bridge... -, y en la segunda sumaba la Supercopa de España, la Liga y la Copa de Europa con la misma autoridad que en la primera.

Increíble pero cierto. En solo tres años de trabajo Rijkaard había conseguido organizar a un "equipo UEFA" de una manera tan brillante que pasaba a ser el "mejor equipo del mundo". A pesar de los cambios tácticos realizados, Rijkaard a nivel mediático fue elogiado especialmente por la tremenda "mano izquierda" que tenía para mantener unido al vestuario y de cara al "entorno". Era "el hombre tranquilo", y eso para entrenar a un club con los "handicaps" del Barça, siempre es muy importante, pero una vez más estos análisis mediáticos demostraron su mediocridad al escoger precisamente la que antes habían marcado como gran virtud de Rijkaard, "su mano izquierda", como principal responsable del fracaso barcelonista que llegaría las dos temporadas siguientes.

-No fue la mano izquierda. Cuando los futbolistas no quieren y saben que cuentan con un enorme apoyo de la grada, al técnico solo le quedan dos opciones: venderlos o irse.

No fue la mano izquierda, al menos para mí, y yo desde luego mi opinión la tengo muy clara. Si el comprender a tus jugadores, el darles libertad para hacer aquello que necesitaran, sirvió en su día para conseguir que dieran el máximo rendimiento, no puede ser que cuando no lo dan, sea culpa de esta misma libertad.

Estamos en el mismo caso que en la educación de un hijo. Si tus padres te dan toda la libertad y comprensión posible y tú consigues cumplir con tus obligaciones de manera sobresaliente, pero llegada a una edad o a un punto de tu vida, determinadas circunstancias te distraen y tu rendimiento baja, está claro que hay un problema, pero a mí desde luego no me parece una solución que el mismo padre que antes dejaba hacer, ahora se convierta en "policia", porque además de que seguramente no consigas hacer recapacitar a tu hijo, este terminará desencantado contigo y acabe alejándose y poniéndolo como excusa para continuar con su mala conducta y seguir haciendo el vago... ¿qué hacer entonces?, personalmente creo que lo único que se puede es alertar a tu hijo que se está desviando del camino, pero con el mismo buen tono y tolerancia de siempre, hasta que el tiempo le haga ver que está equivocado y que debe volver a mostrar una actitud responsable.

Aplicado a los futbolistas es algo diferente, porque obviamente a tus futbolistas puedes venderlos o irte y dejarlos, y creo que estas dos son las formas más rápidas para que despierten y vuelvan a ganar. El Barça volvió a ganar cuando la gran mayoría de jugadores que causaban problemas se alejaron - al ser vendidos - de los que sí eran responsables, y a partir de ahí se pudo recuperar el mismo camino de trabajo marcado para el éxito en años anteriores. Rijkaard no podría haberlo conseguido, ni gritándoles más, ni añadiendo más horas de entrenamiento, ni aumentando su control sobre ellos. Estos jugadores estaban convencidos de que seguirían ganando con la "ley del mínimo esfuerzo", y sabían que contaban con apoyo suficiente de la grada como para que si Rijkaard les hacía algo que no les gustara, hacerle la cama y acabar echándolo, y si no me creeis, os recuerdo casos de nuestra historia reciente como el de Rivaldo con Van Gaal en medio de un "ciclo ganador" y cito:

"Van Gaal era muy cabezota y obstinado. Fue un jugador de tercera división y luego quería enseñarlo todo..."
"Una vez me abroncó por llegar 20 segundos tarde al entrenamiento... Paraba los entrenamientos para que me metiera la camiseta por dentro... entonces yo salía en una rueda de prensa y la armaba..."
"Los demás no se atrevían a plantarle cara, pero yo como estaba en mi mejor momento, le plantaba cara..."

o el de Ibrahimovic con Guardiola, asegurando que:

"los jugadores del Barça eran como niños de colegio que obedecían a todo, y solo yo y Henry nos atreviamos a cuestionar las decisiones de Guardiola..."

No es casualidad que Van Gaal quisiera vender a Rivaldo para traer a Overmars por mucho que en aquel momento Rivaldo fuera sino el mejor, uno de los mejores del mundo. Tampoco es casualidad que a Guardiola no le importara perder dinero aceptando un jugador que según Cruyff a él no le convencía como era el caso de Ibrahimovic, con tal de quitarse de encima a otro de los mejores jugadores del mundo como era Eto'o, o al mismo Ibrahimovic tan solo un año más tarde en cuanto pudo concretarse el fichaje del delantero que Guardiola verdaderamente deseaba como era Villa.

Es por ello que yo no responsabilizo a Rijkaard del fracaso barcelonista en las dos últimas temporadas, y aún sabiendo que no iba a continuar, quienes me siguen desde el principio, saben bien que no me cansé de pedir un "contrato en blanco" para Rijkaard, estando seguro de que contaba con los conocimientos necesarios para hacer una "limpia" y volver a ganar con un "grupo semi-nuevo", pero no fue así, y desde entonces para desgracia de los aficionados al fútbol, Rijkaard poco menos que se "ha retirado" del mundo del fútbol, al entrenar en equipos muy alejados del potencial y los objetivos que perseguía el Barça.

Con enorme cariño y agradecimiento recuerdo a Rijkaard y escribo estas líneas, exageradamente largas - lo siento -, pero por otra parte necesarias para dejar lo más claro posible mi interés en recordar aquella época, porque es importante estar concienciados para no repetir los mismos errores. Que nunca los jugadores tengan más poder que el entrenador por muy importantes que sean, porque será el primer paso para repetir los errores del pasado.

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