“Senyerofobia”: Solo quieren dividirnos

Hoy escribiré el tema menos futbolístico, más social y político que recuerde en más de 1200 temas que llevo en esta casa. Lo hago, siendo consciente de que es un tema muy delicado y que puede explotarme en la cara, pero como barcelonista no catalán cansado de escuchar aquello del "mezclar política con deporte", creo que ha llegado el momento de que dé mi opinión de una manera suficientemente extensa.

Estamos en el "siglo XXI", "ya estamos en el 2000", "no estamos en las cavernas", "hay que respetar", "aquellos tiempos ya pasaron", "eres un homófobo", "eres un xenófobo", "eres un retrógado"... Son expresiones muy escuchadas en nuestros días. Siempre he tenido la sensación de que aquellos que las expresan con reiteración buscan sentirse especiales, mejores que aquel al que califican de todo lo mencionado, y en momentos como hoy, me queda todavía más claro, porque... ¿cómo puede ser que muchos de los mismos que hablan de respeto y se atreven a calificar a los demás de intolerantes, en cuanto escuchan que muchos catalanes se consideran un país y no españoles, se enfurecen y hablan de ellos con cierto tono despectivo?, ¿donde quedó el respeto amigo mio?... Yo se lo cuento amig@ lector/a.

No respetan. En la mayoría de los casos, muchos de los que presumen respetar, lo único que respetan son las tendencias sociales impuestas por los que mandan, tendencias impuestas casi siempre por motivos económicos, no de justicia. Si mañana la mayoría de medios de comunicación - insisto, échenle un vistazo a la historia de Edward Bernays y compañía... - dijeran que hay que respetar a los catalanes y merecen ser un país, los mismos que hoy ponen mala cara, te dirían que eres un intolerante por no dejar que los catalanes sean de donde ellos quieren ser, un derecho absolutamente "natural", que por obra de unos cuantos "iluminados" - ¿o querré decir illuminati? -, se quita y se da cuando a ell@s les viene en gana.

No me considero un rebelde, ni considero que necesariamente mi opinión sea mejor que la de los demás, esto solo lo pueden conseguir los hechos, los argumentos, y en este caso vuelvo a tener argumentos de sobra como para defender el hecho de que el Barça y muchos barcelonistas - catalanes o no -, quieran ver la "senyera" en su camiseta.

Villa nació en Asturias y es de familia asturiana... ¿alguien le dijo algo por exhibir simbología de la que él considera "su patria"?, Cazorla, Silva, Pedro... no sé, tantos y tantos jugadores que han exhibido símbolos que representan a los suyos, su familia, sus amigos, las tierras con las que han nacido... ¿alguien les quitó la posibilidad de hacerlo?, ¿está mal que Sergio Ramos se sienta andaluz o Iker Casillas de donde quiera sentirse?, ¿pretenden ustedes mandar sobre las emociones de seres humanos que no dañan absolutamente a nadie más que a la propia persona?

Me imagino que la respuesta será que no. ¿Qué tiene que ver una persona con un club?, pues que el club tiene su origen, y el Fútbol Club Barcelona es catalán. Puede que algún día el Barça acabe jugando en Pakistán, en la China o allá donde el mercado sea mejor. Puede que algún día nuestro estadio tenga publicidad, la camiseta 6 o 7 publicidades y puede que este deporte ya no sea lo que es, pero llegado ese momento todos seguirán sabiendo que el Fútbol Club Barcelona, es un conjunto catalán, del que podemos ir todos, gallegos, cántabros, asturianos, vascos, extremeños, andaluces, alicantinos, peruanos, colombianos, argentinos, italianos, franceses, alemanes, chinos, japoneses, estadounidenses... pero es catalán, y no sólo porque su historia comenzara a realizarse en unas tierras, sino porque quienes ayudaron a que hoy sea el gran club que es, han sido fundamentalmente catalanes.

Sean jugadores, entrenadores, directivos, taquilleros, guardias de seguridad... Todos somos barcelonistas, seamos de donde seamos. Nadie rechaza al barcelonista no catalán. Yo no soy catalán y tengo muy claro que en ningún momento se me ha rechazado, porque la exhaltación del catalanismo, no busca hacer menos barcelonistas a los no catalanes, sino que únicamente pretende defender los derechos que ellos tienen como catalanes a sentirse lo que quieran. ¿Que no está bien utilizar el club para exhaltar ese catalanismo?, pues bueno, unos dirán que no, otros dirán que sí, yo no me meto, pero creo que ya va siendo hora de que dejemos de caer en el juego que aprovechan algun@s para dividir al barcelonismo, porque ellos son los que mezclan "política y deporte", no el Barça.

Pregúnteles a esos, donde estaban sus debates cuando el Athletic, el Valencia, el Levante u otros llevaron "simbología" a sus camisetas. ¿Alguien escuchó críticas semejantes a las que estamos escuchando los aficionados del Barça?, claro que no... Porque aquí hay más intereses. No se dejan embaucar. El Barça no les rechaza, ni a ustedes ni a mí - repito, no soy catalán -, pero a ellos les vienen bien que tú te sientas rechazado para que se produzcan discusiones entre barcelonistas que ellos saben que derivan siempre en una división entre los propios aficionados, porque saben que es fácil caer en el juego, porque son ellos los que mezclan "deporte y política".

No caigan en la estupidez de la "senyerofobia", otra de tantas chorradas inventadas por los mismos que bajo su pluma, su teclado, su radio o su televisor, buscan tenernos dominados. Es hora de despertar. Es hora de pensar por nosotros mismos. Es hora de que "un error no se convierta en verdad por el hecho de que todo el mundo lo diga", ya que como decía el "sheriff mental" Edward Bernays: "la opinión pública está totalmente controlada por el gobierno invisible bajo la herramienta de la propaganda".

Visca el Barça, Visca Catalunya, y Visca "LA LIBERTAD Y EL RESPETO REAL, NO IMPUESTO".

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