Rafael Benitez

Real Madrid y Chelsea completan el cuadro

No le anduvo a la zaga la segunda jornada de los partidos de vuelta de los cuartos de final de la Europa Champions League a la primera. También se puede decir que ayer se cumplieron los pronósticos y que los dos conjuntos que habían encarrilado en la ida sus respectivas eliminatorias acabaron por certificarlas. Otra cosa, como siempre, son los matices. Porque el objetivo se cumplió, cómo se consiguió es un tema para valorar. Sea como fuere, que tiempo y espacio habrá para todo tipo de análisis, lo que está claro es que quedó confirmado que el Real Madrid se enfrentará al Bayern de Múnich por un puesto en la final y que, del mismo modo, el Chelsea será el rival del FC Barcelona con idéntico objetivo. Ahora vamos con los partidos y los debatimos si queréis.

Chelsea, 2-Benfica, 1.

Pocos podíamos esperar un partido como el que se daba ayer en 'Stamford Bridge', especialmente después de lo que vimos en el duelo de ida y, sobre todo, tras lo sucedido en los primeros minutos del encuentro que tuvo lugar ayer en Londres. Vamos por partes. Los dos equipos inician el partido con un sistema parecido, un 1-4-2-3-1 en los dos casos pero, en ambos también, está claro que uno de los dos medios centros juega más adelantado que el otro. Lampard, por parte del Chelsea, y Witsel, por parte del Benfica, con Obi Mikel y Matic como medios más defensivos según el caso de unos y otros.

Comienza el choque el Benfica sin ningún miedo, sin ningún complejo y buscando la portería de Petr Cech. Tratan de jugar el balón y la movilidad de Aimar entre líneas, recordando sus mejores momentos en Valencia, hace que sea extremadamente difícil de marcar y lo convierte en una referencia constante y obligada para sus compañeros.

Transcurría la primera parte con los dos equipos replegándose rápido, aunque sin excesiva intensidad en defensa, cuando a los diecinueve minutos se produce la jugada del penalti que definiría el encuentro. John Terry encuentra a Cole a la espalda de la defensa lusa en un mal movimiento de Maxi Pereira y Bruno César que aprovecha el lateral del Chelsea para meterse en el área. Javi García, un medio centro jugando como central por circunstancias del guion, hace un penalti que a la postre fue decisivo para el choque y la eliminatoria.

Lampard, a pesar de la buena estirada de Artur que adivina la dirección del lanzamiento pero no llega a neutralizar, pone el 1-0 en el marcador y, en ese momento, parecía que se encauzaba la eliminatoria hasta casi la sentencia. Sin embargo, el Chelsea no tenía en absoluto controlado el partido. Nada más lejos de la realidad.

Más tarde, en el minuto 29, llega una falta frontal a favor del Benfica que cuelgan a un lado, tocan al medio y el remate de Cardozo lo despeja Terry bajo palos cuando el balón tomaba dirección a la red.

Witsel era el centrocampista más creativo de los visitantes e intentaba participar más en la elaboración apoyándose en Pablito Aimar. Llegaban a las inmediaciones del área, pero les faltaba precisión en el último pase. El Chelsea, por su parte, no movía el balón con facilidad. Cuando lo intentaba sacar desde atrás, una ligera presión de los dos hombres más avanzados del Benfica hacía que Cech tuviese que golpear arriba. Eran más incisivos por la izquierda y Ramires y Kalou intercambiaron sus posiciones durante alguna fase de la primera mitad. La verdad es que el encuentro parecía abierto, pero en el minuto 39 se produce la expulsión por doble amarilla de Maxi Pereira. Con 1-0 en contra y sólo diez jugadores sobre el campo, el reto de dar la vuelta a la eliminatoria parecía una misión imposible para los portugueses.

Un último dato. El árbitro, Damir Skomina, mostró hasta siete tarjetas amarillas en la primera parte, demasiadas para un partido sin demasiado juego violento.

En la segunda mitad, el Benfica sale con Witsel como lateral y juegan con un 1-4-3-1-1. Me pareció una buena alternativa, porque mantenía las opciones en ataque y trataba de equilibrar, al tiempo, el equipo en faceta defensiva. Sigue con soltura en ataque y cuando interviene Aimar cerca del área se percibe peligro. Aimar, Gaitán y Cardozo combinan entre ellos para que éste último tire y se luzca Cech. Un poco después, el propio Aimar da otro aviso a los cuarenta y ocho minutos.

Por su parte, el Chelsea aprovecha la fragilidad defensiva en la derecha, donde Witsel trata de controlar a Kalou, que saca partido primero de un error suyo para poner un balón que increíblemente no introduce en la portería Ramires y luego le encaraba con frecuencia para forzar situaciones de peligro en esa banda.

Siguen las ocasiones para ambos equipos, Cardozo intenta sorprender desde lejos a Cech, luego Mata primero y Torres después casi consiguen el segundo gol para el Chelsea, pero Fernando no tiene tiempo de colocar el cuerpo para precisar su remate.

El Benfica necesita frescura si quiere cambiar el resultado y su entrenador, Jorge Jesús, da entrada sucesivamente a Oliveria por Cardozo, un poco más tarde Yannick Djalo por Gaitán y, por último, Rodrigo por Bruno César. Con estos cambios, empieza a crear ocasiones tal vez por la falta de intensidad defensiva que evidenciaba a esas alturas el Chelsea.

Cuando el cuadro londinense encuentra entre líneas a Mata, es cuando crea algo más de peligro. Pero el Benfica siente que es su oportunidad y sigue dando sensación de peligro.

Cahill sustituye a Terry y un poco más tarde Meireles a Mata. Sin embargo, no se solucionan los problemas defensivos locales y, tras una ocasión que desvía a córner Cech y en el lanzamiento de ese saque de esquina, Javi García pone el uno a uno en un buen remate de cabeza que observa el meta local sin anticipar la jugada.

Con el 1-1 en el marcador aparecen los nervios en el campo y en la grada. Tras una ocasión de Oliveira, en el minuto 87, Di Matteo sustituye a Torres dando entrada a Drogba y tratando de parar el partido y ganar tiempo. Pero el Benfica sigue a lo suyo. Un par de centros de Capdevilla y sigue el acoso a la portería de Cech hasta que en un rechace, Meireles, con el pie algo elevado, se anticipa a Aimar para ganar un despeje y montar un contraataque que él mismo culmina con un gran tiro que entra sin opciones para el portero.

Y poco más, 2-1, pase a la semifinal y alivio para los aficionados del Chelsea que vieron amenazada la eliminatoria en los minutos finales pero que finalmente pudieron cantar su victoria y ya aguardan la intensa e interesante eliminatoria ante el mismísimo FC Barcelona.

Real Madrid, 5-Apoel, 2.

Imagen creada con 'Globall Coach'

Como queda dicho, también se cumplieron los pronósticos en el otro partido que se disputó en la jornada de ayer. En este caso, el equipo favorito, el Real Madrid, se impuso con facilidad, como era de prever, a un modesto Apoel que ha realizado una excelente temporada en la Champions que le servirá para adornar su historia.

Los dos equipos inician el partido con un 1-4-2-3-1, aunque lógicamente el cuadro madridista mucho más volcado en el campo del Apoel. El duelo se presentaba como una excelente posibilidad para darle minutos a algunos jugadores de cara al final de temporada y Varane, como central, o Sahin y Granero, en mediocampo, así como Altintop por la derecha, fueron los grandes beneficiados de este planteamiento.

El equipo del 'Santiago Bernabéu', como viene siendo habitual, ataca más por la izquierda debido a la calidad y compenetración de Marcelo y Ronaldo, aunque en ocasiones entraba también Kaká por esa banda siniestra y por allí llegaba constantemente el peligro para el meta hispano-belga Urko Pardo.

Por su parte, el Apoel, acumulando muchos jugadores detrás del balón y trabajando mucho en defensa, pero sin mucha salida al contraataque aguantaba como podía las acometidas de los locales, casi siempre con más intensidad que acierto en los primeros compases del choque.

Sahin se ofrecía para sacar la pelota jugada y Granero, algo más adelantado enlazaba con él y con Kaká para darle continuidad al juego con pases cortos. Pero tanto él como el propio Granero tienen facilidad para hacer cambios de orientación largos y encontrar a los delanteros o a los exteriores desmarcados.

El Apoel casi no se atrevía a salir, apenas un par de tímidos contragolpes, sin la convicción necesaria para inquietar siquiera a la defensa madridista.

A los veinticinco minutos, llega el primer gol de Cristiano Ronaldo y del partido. Y en él se repite algo similar a lo que viene sucediendo durante toda la temporada. Ronaldo va por dentro y Marcelo por fuera para abrir el campo y sacar un centro que 'caza' el portugués en el área mandándolo a la red de forma irremisible.

No fue el de ayer un partido de gran ritmo porque al Madrid no le hacía falta, los blancos tienen la posesión (79%) y se aprecian las diferentes opciones con las que cuenta el equipo blanco, con jugadores en mediocampo que pueden jugar en corto o en largo, con desmarques en profundidad arriba de los puntas, sea el que sea, y amplitud o juego interior si hace falta. Además, tiene pegada con varios jugadores que pueden hacer gol en cualquier momento. En definitiva, la plantilla tiene muchas opciones distintas y eso hace que el equipo sea más fuerte por la calidad y variedad de posibilidades con las que cuenta.

A los treinta y seis minutos llega el 2-0, un gran gol de Kaká con un tiro desde fuera del área. El partido se pone aún más cómodo para el Real Madrid si es que no lo estaba ya antes de empezar.

En el segundo tiempo, sale del campo Marcelo y entra Callejón, que se sitúa en la zona ancha por la derecha, pasando Altintop al lateral izquierdo.

El encuentro se sigue desarrollando casi íntegramente en la mitad de campo del Apoel y Mourinho aprovecha para darle minutos a Di María, que entra por Higuaín a los cincuentra y cuatro minutos, pasando Ronaldo a la posición de delantero centro y Callejón a la izquierda. A los sesenta y cuatro minutos entra Albiol por Granero, colocándose como mediocentro junto a Sahin. A los sesenta y seis minutos, una buena jugada en medio campo por parte del Apoel, termina con una pared a la espalda de la defensa madridista y Manduca, sorprendentemente, hace el primer gol para su equipo.

Se anima a ir hacia arriba el Apoel y crea algo de peligro para darle emoción al choque, pero enseguida llega el tercer gol del Madrid por medio de Ronaldo que marca al sacar una falta desde la izquierda del ataque del equipo blanco.

Callejón consigue el cuarto para el Madrid en el minuto setenta y nueve de tiro cruzado y enseguida el penalti de Altintop, que derriba a Adorno y que transforma Solari con bastante seguridad, pone el 4-2 en el marcador.

Un poco más tarde, Di María cierra el marcador con otro bello gol colocando el balón por encima del portero que estaba algo adelantado.

Buen partido del Real Madrid, muy superior desde el principio hasta el final y se avecina un interesante choque con el Bayern que parece que también está en forma.

Post extraído de www.rafabenitez.com

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