Renglones Torcidos

El calendario y la televisión

Tenemos calendario de Liga, tenemos fechas para los Clásicos en octubre y marzo, tenemos día provisional para la final de Copa, tenemos casi de todo. Nos falta conocer el lugar donde se celebrará la final de Copa, los últimos fichajes de los equipos y, lo más inquietante, saber que va a pasar con la emisión de los partidos por televisión. En junio se acabó un ciclo convulso de tres años donde Digital+, La Sexta (algunas tv autonómicas) y GolT se repartieron los derechos de emisión.

Ahora se abre una nueva etapa y parece que el verano va a estar repleto de sorpresas. Quedan muchas incógnitas por despejar, la primera es saber quién va a ofrecer el partido en abierto y que día de la semana será el escogido para su emisión (¿lunes?)

La segunda es conocer como va a gestionar la venta de sus derechos Mediapro y si va a seguir contando con Digital+ como cliente prioritario para emitir los nueve partidos de cada jornada. Otra incógnita a despejar es que va a pasar con los equipos que han duplicado sus contratos con los dos operadores. También será interesante saber si antes de que empiece la temporada se sustancia el enfrentamiento entre las emisoras de radio y la LFP.

Siendo todos estos temas apasionantes, creo que hay un asunto que destaca por encima de todos: ¿Hasta qué punto se han vuelto más codiciosos los presidentes de los equipos de fútbol a la hora de negociar sus contratos? ¿Son conscientes de la situación económica que vive el país? Por las noticias que me llegan parece que no han entendido esto de la crisis y muchos de ellos están actuando como la banca española, esperando el rescate para seguir derrochando el dinero que han malgastado. Es inadmisible el elevado coste de las entradas a los estadios, o los abonos que venden algunos equipos a precios desorbitados.

Exprimir y jugar con los compradores de los derechos, aumentando las cifras pactadas, facilita el despilfarro de un dinero que el Estado debería controlar. Estamos ante un descontrol que nadie está dispuesto a controlar. Nadie es capaz de meterle mano al fútbol porque en este país una huelga de futbolistas o el descenso de un equipo son más preocupantes que una huelga general.

Es verdad que el fútbol es un producto por el que los aficionados están dispuestos a pagar, posiblemente el único espectáculo televisivo, junto a los toros y el boxeo. Aunque sea un artículo de lujo, el público acepta abonar el canon que supone afiliarse a una plataforma de pago para tener acceso a su diversión.

La razón de este comportamiento tiene que ver con los sentimientos que genera este deporte entre los aficionados. Sentir unos colores, pertenecer a un grupo, diferenciarse de otros son armas que utilizan todos aquellos que explotan el negocio del fútbol.

Ya se sabe que en Italia la serie A ha conseguido cerrar un acuerdo conjunto por los derechos de televisión que alcanza los 1.000 millones de euros anuales distribuidos así: Sky 561 (Murdoh); Mediaset 268 (Berlusconi); Ventas Internacionales 117 (MP Silva); Coppa/Supercoppa 24,5; resúmenes 14,5; otros 15. Como se puede observar el mercado exterior solo aporta un 11,7% del total de los derechos, el negocio está dentro.

Por su parte, la Premier League cerró un nuevo contrato televisivo por algo más de 3.000 millones de libras (3.784 millones de euros) por tres temporadas. El nuevo acuerdo entrará en vigor en la temporada 2013-2014 hasta la 2015-2016. La plataforma Sky ofrecerá 116 partidos en directo al año, mientras que BT difundirá otros 32 y tendrá la primera elección sobre el partido a transmitir en 18 de las 38 jornadas de la Premier. Este acuerdo supone un incremento de los ingresos de la Premier de 1.254 millones de libras (1.582 millones de euros) con respecto al actual contrato, que comparten Sky y ESPN y que finaliza esta temporada 2012-2013.

En el caso de la Bundesliga la renovación del contrato que comenzará la temporada 2013/14 hasta la 2016/17 ha supuesto unos ingresos de 2.500 millones de euros. Eso significa 628 millones de euros por año. Sky seguirá transmitiendo los partidos en directo y ARD podrá mostrar las mejores jugadas.

Estamos pues ante una situación resuelta en todos los países con grandes ligas, menos en el nuestro. Ahora que Mourinho ya tiene su enfrentamiento con el Barcelona sin interferencia de la Champions estamos sin saber a quién comprarle el abono de la temporada televisiva. Como buenos españoles esperaremos hasta finales de agosto para conocer las ofertas.

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