Renglones Torcidos

Las medallas están en el agua

Soy acuario y por tanto me gusta el agua. Para que el conocido pesimismo español desaparezca no hay nada mejor que tirarse a la piscina y darse un chapuzón. En Londres a España le costó tanto la primera medalla como en Seúl 88, en aquella ocasión también fue en la piscina cuando Sergi López consiguió el bronce en 200 metros braza. En el agua es donde teneos puestas nuestras esperanzas. Mireia Belmonte nos hizo felices con su plata y sus palabras: "Me he quitado el miedo a nadar… Dedico esta medalla a mi preparador mental". Todos nos tenemos que quitar el miedo al fracaso. Por desgracia, el fútbol olímpico, el de Luis Milla y su proyecto es el único que ya no puede quitarse el miedo porque ha hecho un papelón para volver a nado (otra vez el agua), desde las costas inglesas a Bilbao. Decía Juan Mata en una reflexión profunda que: "Sin goles no ganamos, si no ganamos no nos clasificamos y nos vamos para casa". Récord olímpico de España: tres partidos, 270 minutos y sin goles.

Esperamos buenas noticias y mantenemos intactas nuestras esperanzas en el agua: la vela, en varias categorías, la guipuzcoana Maialen Chorraut en slalom de kayak individual, David Cal en remo y nuestras bailarinas de la natación sincronizada parecen apuestas seguras. Las chicas que dirige la exigente Ana Tarrés nos llenaran de alegría y metales. Dicen que habrá sorpresa y que el secreto mejor guardado de las niñas de la sincro es el gorro que irá integrado con el resto del bañador (estos son los juegos del diseño después de ver las katiuskas polacas, las hombreras doradas inglesas y el chándal de los nuestros). Otros deportistas rozaron el podio en el agua: Ander Elosegi, cuarto el martes, y ayer Samuel Hernanz, quinto. Mucho mérito el de los dos piragüistas en esas aguas turbulentas de Lee Valley. Un diploma es casi una medalla aunque solo sea papel.

Desde el incio de los Juegos, hace casi una semana, el goteo de españoles eliminados ha sido constante, muchos han caído a la primera o en segunda ronda. Del fútbol ya hemos hablado. También está el nadador español-holandés Aschwin Wildeboer, Fernando Verdasco, Feliciano y Ferrer en tenis individual, y más deportistas con nombres poco conocidos para el gran público. El modelo utilizado después de Seúl 88 para los juegos de Barcelona 92 parece que necesita una revisión. Hay retroceso en cuatro grandes modalidades: natación, gimnasia, atletismo y judo. Recordamos a gente como Sergi López, Martín López-Zubero, Nina Zhivanevskaya, Gervasio Deferr, Fermín Cacho y muchos más que nos otorgaron tantos momentos de felicidad. No se trata de ser nostálgico, quiero ver la realidad y los datos demuestran que esta época es peor que la que vivimos en anteriores citas olímpicas.

Hemos mejorado en deportes profesionales. Ahí están los títulos europeos y mundiales en fútbol, baloncesto, balonmano, fútbol sala, tenis y motor. Sin embargo hay un retroceso muy acusado en varias modalidades. Las federaciones se han quedado obsoletas en su búsqueda de recursos y mejoras técnicas. Algunas de ellas sobreviven como dirigentes inmovilistas que esperan que las soluciones caigan del cielo. El deporte amateur no tiene por qué tener dirigentes amateurs. Una federación es una empresa y tiene que exigir profesionalidad a sus directivos. Hay que establecer modelos y planes para evitar lo que cada cuatro años se convierte en una revalida.

Nos hemos vuelto quejicas porque perdemos, nadie protesta en la victoria. Si nos "tangan" un gol en waterpolo hay que preguntarse por qué llegamos tan ajustados al final. Si nos quejamos de los árbitros en fútbol hay que preguntarse por qué no marcamos un gol. Si creemos que nos perjudican los jueces en deportes donde las decisiones son subjetivas trabajemos con las federaciones internacionales para tener más peso. Si en balonmano creemos que nos quitan más que nos dan, no perdamos en un minuto el trabajo de los otros 29 con malas selecciones de ataque. Nos tenemos que ganar el respeto internacional y llorando no lo conseguiremos.

No podemos luchar contra algunas cosas como las lesiones de nuestros deportistas, ni podemos evitar que "Delgado", el caballo de Beatriz Ferrer-Salat se haya puesto enfermo y nuestra amazona pase a la reserva. Lo que si podemos evitar es el conformismo y la pataleta que hemos mostrado la primera semana en algunas instalaciones.

Últimos posts

Blogs destacados