Renglones Torcidos

Mourinho, una lección de señorío

Hemos tenido que esperar 110 años para saber por boca de un señor nacido en la Península Ibérica, aunque en otro país distinto a España, qué es y que significa "El señorío del Real Madrid".

Ya nos dio una lección después de la agónica victoria frente al Ajax en la Champions: "Un equipo de hombres, de personalidad, de coraje, que siempre ha querido, que se va a casa cansado de luchar. Esto es el Real Madrid, esto es el significado del Real Madrid y del señorío, porque el señorío no es filosofía barata sino morir en el campo como lo han hecho hoy mis jugadores".

En esta ocasión no debemos aceptar la palabra "pulpo" como animal de compañía. Mourinho es un hombre lleno de aristas, un tipo peculiar que anda por el mundo dando lecciones de ética, de sabiduría y diciéndole a la gente que es lo correcto en cada caso.

Mourinho utiliza el altavoz mediático que le otorga ser el técnico del Real Madrid para rescribir la historia del club que ahora le paga su sueldo. Lo peor de su actitud no es su afán de tergiversar la realidad, lo preocupante es que algunos le creen mientras el utiliza la ironía para ridiculizar ese sentimiento blanco.

Es evidente que el presidente Florentino Pérez le ha explicado al técnico que no le gusta, vamos que le molesta, estar todo el día escuchando sus salidas de tono, sus quejas y aunque comparta con él la idea de que el colectivo arbitral favorece al Barça más que al Real Madrid le ha pedido moderación en el mensaje público.

Mourinho no puede contenerse y utiliza la ironía para quejase de los árbitros y al mismo tiempo de la imposición presidencial. Después del empate frente al Barça en el Camp Nou necesitaba volver a focalizar el problema: "Si el club tiene una filosofía de no hablar de penaltis, yo lo tengo que respetar. Pero a mí me gusta la verdad. Ha sido un gran partido, pero el Real Madrid es un club señor y no se puede permitir hablar de penaltis no señalados".

Un mensaje que se interpreta con facilidad, porque solo esconde una queja. A Mourinho "El señorío del Real Madrid" no le gusta, primero porque su definición es otra (la del coraje, la lucha y el llegar cansado a casa) y segundo porque hacer ruido siempre le ha funcionado para rentabilizar la queja. En un mundo de comunicación global ya sabemos que esta táctica la empleo en Portugal, Inglaterra e Italia, antes que en España con resultados positivos.

A Mourinho le gusta la verdad, para ser más pulcros con el lenguaje le gusta su verdad. Ha conseguido convencer a los seguidores fundamentalista de nueva adscripción, que él ha sido el artífice de que el "todopoderoso Barcelona", sea una historia del pasado. Ahora, lo remarcó en la rueda de prensa, ya están ambos equipos al mismo nivel gracias a su gestión como técnico y vocero de injusticias.

Esta afirmación la expresa después de siete jornadas y con una diferencia de ocho puntos en la clasificación general de La liga. Fue a Barcelona a evitar distanciarse a once puntos y consiguió que un empate fuera un gran éxito deportivo siendo el vigente campeón. Creo que algo no encaja en toda esta historia o que los corifeos mediáticos que rodean al club blanco y a su técnico están haciendo un trabajo impecable. Si el siete de octubre, después de dos meses de competición, el Real Madrid tras haber pasado por el Camp Nou está a ocho puntos del Barcelona no puede ser un éxito de Mourinho. Está claro que el dedo de Mou nos enseña "otro" camino caleidoscópico.

Como broche de oro a una rueda de prensa que algunos compañeros calificaron de ejemplar (están abducidos o han perdido la razón) Mou nos sorprende a todos y declara: "Pienso que debería estar prohibido decidir quién es el mejor jugador del mundo. Debería estar prohibido, porque ellos dos son de otro planeta. Ahora, me gustaría que ganara el mío, porque ha sido campeón de la Liga más importante del mundo. Pero debería estar prohibido porque los dos son fantásticos". Ejemplar actitud. Cristiano Ronaldo ya no es único ni el mejor, el que se merece el Balón de Oro por su calidad, ahora tenemos que comprarle a Mou lo que hemos defendido los demás desde hace muchos meses.
No me gustan los colchones y las mantas que venden Mourinho, mucha labia, mucho ruido y demasiadas lecciones de señorío.

J. J. BROTONS

Últimos posts

Blogs destacados