Renglones Torcidos

Mourinho, la asignatura de Vilanova

Tito Vilanova ya ha debutado como entrenador del Barça. Alemania, Hamburgo, han sido el punto de partida del nuevo proyecto azulgrana, la época post Pep Team. Nada nuevo, ni sorprendente en el planteamiento, más bien continuidad en lo táctico a la espera de completar el grupo. No sabemos como le irá en ese banquillo cuando llegue la competición oficial, no hablo de la Supercopa, aunque sea el primer titulo nacional en juego. Nadie se atreve a pronosticar como será este nuevo Barcelona, hacer cambios cuando la idea futbolística funciona no parece oportuno. Vilanova ha demostrado tener algunos defectos cuando ha ocupado el segundo puesto del escalafón, pero la inteligencia como el valor se le supone. La gran duda sobre el sucesor de Guardiola es su cambio de estatus. Para ser buen primero hay que ser buen segundo, pero nadie te asegura que un buen segundo puede ser un buen primero. Lo dijo Pep en su despedida: "De primeras costará, pero saldrá adelante, con la ayuda de todo el club y del equipo. Demostrará  que buen entrenador es". Las palabras soportan cualquier juicio, el papel escrito también, los hechos no.

Entrenar al Barcelona no es solo preparar los entrenamientos, sentarse en el banquillo, dirigir al equipo, y responder en rueda de prensa. Manejar el entorno es casi tan importante como todo lo demás. Ese es el gran reto de Vilanova. El entrenador nacido en  Bellcaire d'Empordà tiene fama de tipo serio, profesional y afable, pero también de haber vivido a la sombra  del hombre que cambio al barcelonismo. La persona  que permitió a los culés pasar del temor a la confianza, de la duda a la seguridad, del "Aquest any si" (Este año si) a "Ser del Barça es el millor que hi ha" (ser del Barça es lo mejor que hay). Pep Guardiola llenaba el escenario con su presencia, su estilo y sus palabras oportunas. El equipo técnico gozaba de una protección máxima y salvo el asunto del "dedo en el ojo" nada sucedió para que sus ayudantes tuvieran necesidad de estar en el primer plano. Los golpes, que fueron muchos, los esquivaba el estilista-estiloso que vestía de Antonio Miró.

Los expertos empiezan a preguntarse que aportaciones tácticas veremos salir del despacho de Vilanova. En la última temporada se le acusó a Guardiola de practicar un fútbol horizontal, sin profundidad; de haber entregado el equipo a Messi y ponerlo al servicio del argentino en detrimento de la idea inicial. Es pronto para intuir esas novedades. Tendremos que esperar a la incorporación de los internacionales, los olímpicos, los lesionados y algún fichaje de última hora (el central) para que el grupo este al completo. Los jugadores que forman la columna vertebral del equipo son los mismos de las últimas temporadas y parece coherente mantener el estilo que otorgo tantos títulos al club. Cambiar quizás no, pero modificar seguro que sí. Tito Vilanova tiene el reto y la obligación de practicar un fútbol más vertical y menos dependiente de Messi. Los retoques implican modificar la participación y la contribución en alguno de los manejadores del balón y es posible que esta temporada asistamos a la mayor participación de Thiago Alcántara, en una sucesión natural de Xavi Hernández.

Siendo importante el aspecto táctico y las necesidades provocadas por la mejoría constante del Real Madrid, en curva ascendente, creo que hay un examen que Vilanova tiene que pasar: la asignatura Mourinho. Nada es casual en el comportamiento del portugués y como decía hace pocas fechas Michael Robinson en una intensa entrevista en El País: "Mourinho practica juegos mentales, utiliza cada segundo de cada minuto. Influye en el estado anímico de su equipo y del contrincante cada hora que esté despierto. Es un psicólogo al que seguramente le habrían retirado el carné por mala praxis". Ahora hay buenas palabras y falta de tensión, estamos casi de vacaciones, pero todo llegará. Como en las novelas negras utilicemos el tópico: "el asesino siempre vuelve al lugar del crimen".

Últimos posts

Blogs destacados