Renglones Torcidos

Ramos le mete el dedo en el ojo a Mou

No es bueno jugar con fuego porque te puedes quemar. El duelo Mourinho-Ramos no acabará bien y no es una profecía, solo una intuición. Cuando se llega a un grado de enfrentamiento tan elevado, donde la inteligencia desaparece para dar paso al autoritarismo, siempre hay un perdedor y un ganador. El problema para el Real Madrid es que la victoria de Mou, es la derrota del club. La posibilidad de perder a Ramos no sería la solución a un enfrentamiento que está rozando lo esperpéntico, por ambas partes. Aclaro, para evitar los malos entendidos, que el entrenador tiene todo el derecho a poner y quitar jugadores en sus alineaciones, faltaría más. Eso es así, pero  "el estilo Mou" nunca termina con un punto y seguido, siempre hay una coma tras la decisión. Señalar y castigar públicamente a un jugador con el banquillo es humillarlo, buscar la genuflexión del futbolista para que reconozca sus errores y la culpabilidad es un acto de un mal gestor. Lo que el técnico ha practicado con Ramos después de lo de Sevilla tiene un nombre: escarnio público. No discuto que la razón le asista al técnico, pero televisar su decisión es una equivocación.

El defensa envió un mensaje al banquillo: "Si veo algo que no me gusta no me voy a callar". Un jugador que es capaz de tirar un penalti "a lo Panenka", en una semifinal de la Eurocopa de selecciones, después de haber lanzado al cielo otro en la semifinal de la Champions con el Bayern es un valiente. Ramos es un futbolista que no le tiene miedo a nada. Siempre da la cara, mira de frente y no agacha la cabeza. El segundo capitán del Real Madrid es un tipo comprometido con sus compañeros, no le gusta "el método Mou" y por eso, según ha desvelado el diario Marca, se puso una camiseta de Mesut Özil debajo de la suya en la segunda parte del Real Madrid-Deportivo. La bronca del portugués al alemán, en el descanso, parece que no gusto a muchos de los futbolistas del Real Madrid. Ramos quería estar preparado para dedicarle un gol si se presentaba la oportunidad. Hubiera sido impactante la manera en que Ramos le hubiera metido el dedo en el ojo a Mourinho.

La distancia entre el jugador y el entrenador es cada día más amplia, no es el único miembro de la plantilla que no comulga con el madridismo de Mou. Asistí por casualidad, el día del escarnio público a Ramos (Real Madrid-Manchester City), a un intercambio de mensajes entre un compañero periodista y el representante del jugador. La conversación tenía como objetivo saber si la ausencia del futbolista en el once inicial se debía a una lesión o indisposición de última hora. La respuesta fue contundente, pero impublicable. El entorno de Ramos está convencido que Mourinho utilizó a Sergio como "cabeza de turco" para decirle a la plantilla que "el que se mueve no sale en la foto" (magnifica frase del mítico político Alfonso Guerra). Las personas que ejercen el despotismo no son capaces de aceptar que discutan sus decisiones, o que no sigan sus imposiciones.

No es la primera vez que Ramos se revela ante Mou y que el portugués le castiga con la suplencia, la única arma de la que dispone el entrenador. Sergio no tiene pelos en la lengua y siempre habla claro  "Muero con mis ideas y mis principios, y si hay algo que no me gusta, ¿por qué voy a tener que callarme? No tengo tanta experiencia como Luis Aragonés, pero como dice él, yo también tengo el culo pelao. Nadie puede dudar de mi trabajo y fidelidad al club". En las hemerotecas digitales está reseñado el mismo castigo de Mou tras la derrota frente al Levante la temporada pasada. El defensa lejos de justificar la derrota con la actuación arbitral, como reclamaba Mourinho, habló de errores propios. El siguiente partido frente al Racing en Santander Ramos se quedó en el banquillo.

Llegados a este punto Florentino tiene un nuevo problema. La tristeza de Cristiano solo necesitaba cariño, pero el cabreo de Ramos va a necesitar algo más. Al presidente se le acumulan los problemas, ahora también se ha ganado la enemistad de los jugadores de petanca por decir en la Asamblea de socios compromisarios que: "Sinceramente, aquí no puede venir cualquiera a quedarse con el club, por mucha labia que tenga, y acabar con él. Esto no es un club de petanca, es la institución deportiva más importante del mundo". ¡¡¡Como está el patio!!!

José Joaquín Brotons

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