Rubén Uría

El bosón de Qatar

Dice un proverbio árabe que, al perro que tiene mucho dinero, se le llama señor perro.  El viejo París Saint-Germain, caduco, triste y endeudado, es hoy, gracias a un grupo inversor de Qatar, el señor París Saint- Germain. Sofisticado, renovado y potente. Benjamin Franklin fue más allá en una de sus frases más célebres sobre el dinero: 'Si quieres conocer su valor, trata de pedirlo prestado'. Eso fue precisamente lo que hizo el histórico y legendario AC Milan ante la ausencia de dinero, pedir prestado. Mal asunto. Después de años gastando más de lo ingresado, nadie le prestó. Así que, como tantos otros, ha tenido que vender sus bienes, sus recursos.  Ni siquiera el Milan, aquel club que reinventó el fútbol gracias a Sacchi con la trilogía Van Basten-Gullit-Rijkaard, es invulnerable a la crisis y se ve obligado a regatear su inminente quiebra. El dinero del que antaño presumía Berlusconi se ha evaporado y ahora las reverencias son para los nuevos ricos, los jeques de Qatar.

Las compuertas de San Siro se han abierto: Zlatan Ibrahimovic y Thiago Silva marcharán camino del PSG a cambio de unos 65 millones de euros, después de haber alcanzado un principio de acuerdo. Una operación que aliviará la deuda rossonera a corto plazo (se ahorrarán 150 'kilos' en dos años, según Il Cavaliere) pero que también hundirá, teóricamente, el nivel deportivo del equipo. La tocata y fuga de Ibra y Silva — el sueco fue el fichaje más caro de la historia del Barça y el brasileño, deseado, resultó demasiado caro para la directiva culé- se han convertido en el bombazo de un verano, donde el resto apuesta por cesiones y fichajes low cost.

El nuevo jeque-team, el PSG, gracias a los petrodólares, se ha convertido en el gran animador del mercado mundial. En lo que va de época estival, ha invertido ya la 'módica cifra' de 100 millones de euros, algo prohibitivo para el resto. Incluso para Madrid y Barça.  Los nuevos cromos de Thiago Silva e Ibra (65 MM€), junto al de Lavezzi (30 MM€), formarán parte de una colección que ya comenzó el año pasado, con los Lugano, Pastore, Menéz, Maxwell, Sissoko, Gameiro y Motta. El desembolso salvaje de los jeques contrasta con el panorama de los equipos españoles, que hasta ahora sólo se han gastado 32 millones de euros entre todos. Su denominador común: no cash, todo cesiones y todo gratis. En el caso del PSG, el dinero, todavía, no se acaba. Es más, los jeques lo tienen por castigo. Y están dispuestos a poner más. El que haga falta.

Así irrumpió en su día el Chelsea de Mourinho en el fútbol, a base de los ceros en la chequera de Roman Abramovich, que construyó una auténtica Torre de Babel en Stamford Bridge. Y así ha irrumpido ahora el PSG de los jeques. Dispuesto a gastar lo que sea necesario. Mala noticia para Real Madrid y Barça. Alguien tiene más dinero que ellos.  Cuando abandonó el banquillo del Inter de Milán para convertirse en Director Deportivo del PSG, el brasileño Leonardo de Araújo ofreció una rueda de prensa donde realizó una declaración de intenciones: "No queremos comprar 13 Messis, un equipo no se construye a base de ceros". Hoy, Leonardo, instalado en un lujoso lofte del centro de París, piensa, como el famoso anuncio de la cerveza, en verde. Verde dólar. Y si alguna vez ve saltar por la ventana al jeque,  saltará detrás. Seguro que habrá algo que ganar. Cosas del bosón de Qatar y sus partículas del dinero.

Rubén Uría / Eurosport

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