Rubén Uría

La realidad de Radamel Falcao

Antecedentes. Radamel Falcao fue ofrecido hasta en dos ocasiones diferentes al Real Madrid, según ha podido saber Eurosport. En el año 2006, cuando militaba en River Plate, un intermediario contactó con el club blanco para ofrecerle la cesión y posterior pago del colombiano por 5 millones de euros.  Esa posibilidad se desechó y el Real Madrid acabó contratando a Higuaín, por 13 millones de euros. Antes, Falcao también fue ofrecido al Real Zaragoza, que no quiso ficharle por apenas un millón de euros. Cinco años más tarde, en 2011,  el jugador fue ofrecido de nuevo al Real Madrid.  Esta vez, por un montante de 25 millones de euros, más 5 en bonus. A pesar de la insistencia de José Mourinho, que siempre pidió a Radamel como refuerzo prioritario para su proyecto, el Madrid volvió a decir no.

Mourinho. El entrenador del Real Madrid ha pedido de manera expresa al colombiano, pero el club entiende que la operación sólo sería viable en el caso de que lograse colocar en el mercado a uno de sus dos delanteros, Benzema o Higuaín. Sólo en el caso de recaudar un dinero cercano a los 30-40 millones de euros, el Madrid se vería legitimado para poder abordar el fichaje de Falcao. Una operación delicada, porque implicaría que el conjunto blanco tuviese que verse forzado a desembolsar casi 70 millones, ya que el Atlético no se avendría a negociar y pactar como si se tratase de un club extranjero. Según informó El Partido de las 12 en la Cope, José Angel Sánchez, director general del club blanco, ya ha sondeado al agente del jugador, Jorge Mendes, para testar cómo sería la negociación.

El fichaje. El Atlético contrató a Radamel Falcao por 47 millones de euros, en una operación con el siguiente desglose: 40 millones por el traspaso de Falcao + 7 millones más en concepto de variables + 5 más por el pase de Rubén Micael, cedido al Zaragoza. Eurosport puede asegurar que, tal y como consta en la documentación aportada a la bolsa de Portugal, el traspaso del Atlético al Oporto fue de 47 millones más los derechos de Micael. Una cantidad más que respetable.

Negocio ¿redondo? Si el Atlético vende a Falcao por 55 millones, el negocio sería muy pobre. Más aún teniendo en cuenta que el club colchonero, gracias a la maravillosa gestión de Gil Marín, tiene comprometidos el 50% de los ingresos por traspasos para pagar su deuda con Hacienda. Es decir, que el Atlético, contrariamente a lo declarado por su máximo accionista, no acabaría con sus problemas financieros vendiendo al colombiano, aunque Gil diga misa. Aunque sus voceros la repitan en gregoriano.

Financiación, fondos de inversión: para poder financiar la operación del fichaje de Radamel Falcao, el Atlético recurrió a un fondo de inversión. Gil Marín acudió al fondo Quality, propiedad de Peter Kenyon, ex ejecutivo del Chelsea, y de Jorge Mendes. Una empresa de gran reputación en el mercado futbolístico con sede en Londres.  Esa operación no cuajó y contra el crono, apurado, Gil tuvo que ponerse en manos de otro fondo, Doyen Group, con sede en Malta. Ese grupo inversor accedió a cambio de un 8% de interés en las devoluciones o porcentaje sobre un hipotético traspaso.

Pagos y plazos. Gil Marín se comprometió a pagar el fichaje de Falcao en cuatro plazos, de los que el Atlético ya ha satisfecho dos. Las dificultades para pagar en ambas ocasiones han sido importantes. El Atlético es un club con una deuda brutal (deuda generada por Gil Marín, Cerezo y sus ejecutivos) y a duras penas encuentra liquidez para poder pagar. Un dato importante: A modo de garantía, Doyen Group se aseguró de que, en caso de que el Atlético incumpliese uno de los plazos de pago, cobraría un tercio del montante de la posible venta de Radamel Falcao.

Dueño y derechos. El Atlético de Madrid es el dueño del 100% de los derechos federativos de Falcao, según ha podido saber Eurosport. A día de hoy, el club no tiene apalabrado ni vendido ninguna parte del porcentaje de los derechos del 9 colombiano. Ahora bien, la pregunta es delicada: aún faltan por satisfacer dos pagos por Falcao así que ¿de quién sería el futuro de Falcao si el Atlético no puede afrontar alguno de esos dos pagos? Esto nos lleva al fondo del fondo. Y ese no es otro que el objeto de estos inversores. Ningún empresario invierte en un fondo de inversión del que no espere obtener un rédito inmediato y una plusvalía por los servicios prestados.  Y a este fondo, como a todos, le interesa que se venda a Falcao, al ser un producto que ha multiplicado su cotización.

Futuro sin garantía. Salvo en el caso de que el Atlético consiguiese el milagro deportivo de superar a Barça y Madrid — que le quintuplican el presupuesto- alzándose con la Liga, existe un porcentaje muy alto de probabilidades de que el colombiano salga del Atlético a 30 de junio. Incluso si el equipo lograse la clasificación para disputar la Liga de Campeones, la continuidad de Falcao no estaría garantizada. En cualquier caso, según ha podido saber Eurosport, el Atlético, en caso de entrar en Champions, estaría dispuesto a ponerle a Falcao un nuevo contrato sobre la mesa, a razón de 7millones de euros netos por temporada.

Octubre, demasiado pronto. A pesar de la incontinencia verbal de su padre y de la insistencia mediática en vestirle con cualquier camiseta que no sea la rojiblanca, Falcao es feliz en el Atlético. Su mujer no desea marcharse de la capital de España, su familia se siente integrada en Madrid y el delantero está satisfecho con un equipo diseñado a su medida.  Estamos en octubre y cualquier pronóstico sobre el destino final de Falcao sería más que arriesgado. Lo que si podemos afirmar es que, semanas antes de la Supercopa de Europa, de manera unilateral, fue el propio Falcao el que rechazó dos ofertas de dos equipos, uno ruso y otro inglés, que ofrecían cifras por encima de los 50 millones de euros. Falcao dijo no.

Sentimientos: apenas 24 horas después de la disputa de la Supercopa ante el Chelsea, tras su exhibición con tres tantos, el Atlético paseó el título en Neptuno. Ese día, uno de sus mejores amigos en el vestuario colchonero preguntó al delantero por qué había rechazado esas ofertas mareantes. El colombiano fue explícito en su respuesta: 'el cariño de esta gente es algo que no te puede ofrecer ni pagar el dinero'.

Conclusiones: a Gil Marín y Cerezo su fama les precede. Han convertido el club en una agencia de compra-venta de jugadores (el fichaje de Pizzi a través de otro fondo de inversión es su penúltimo episodio) y su política consiste en vender a los buenos para pagar a los malos. En cualquier club serio, ante tanta insistencia mediática y tanto rumor, la directiva habría anunciado la renovación del contrato del jugador y aumentando su cláusula. En el Atlético no. Es lo que tienen los fondos de inversión y préstamos de terceros. Simeone ya ha advertido al a propiedad del club: si venden a Falcao antes del 30 de junio y desmantelan el equipo, él será el siguiente en marcharse del Calderón.

Ruido mediático. En este fútbol convertido en mercado persa, réplica de la burbuja inmobiliaria, existe una ley no escrita: todo aquel equipo que no sea Madrid o Barça no puede tener un crack de la dimensión de Falcao, porque no puede pagarlo, pero tampoco parece tener derecho a poder disfrutarlo.  Si la afición del Málaga vibra con Isco, al día siguiente hay interés del Barça. Si Llorente brilla en el Athletic, en cuestión de horas se olfatea y promociona que suena para el Madrid. Es la ley del mercado y la dictadura de los medios de comunicación, empeñados en vender  fichajes aún no planificados.

Mercado y realidad: en el caso del colombiano del Atlético, hay demasiados periodistas empeñados en decir que a Radamel Falcao se le está poniendo cara de Hugo Sánchez. En el mundo del fútbol, sobre todo en materia de fichajes, todo cambia en apenas horas y ahora mismo podría asegurar con plena certeza el futuro del colombiano. Sin embargo, a día de hoy, Falcao tiene tantas posibilidades de acabar en el Madrid como de quedarse en el Atlético: muy pocas.

Rubén Uría / Eurosport

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