Rubén Uría

Ricos y pobres, tiranos y comparsas

La consultora Deloitte & Touche ha elaborado un minucioso informe sobre la facturación de los grandes clubes del fútbol europeo. El Real Madrid está a la cabeza del ranking de ingresos con 479 millones de euros al año, por delante del FC Barcelona, segundo, con 450. Una ligera diferencia de 29 'kilos' entre ambos. El Real ha incrementado su facturación (9%), ha alcanzado un 14% de ingresos más en el área comercial, sigue aferrado a su estelar contrato con Mediapro y ha aumentado sus ingresos en 200 'kilos' en apenas cinco años. El liderato merengue podría quebrarse la próxima campaña atendiendo a los números del Barça. La entidad que dirige Sandro Rosell ya supera al Madrid en ingresos por retransmisiones, sigue multiplicando sus ingresos comerciales y podría lidera el Top-20 merced al patrocinio de Qatar Foundation y a su reciente triunfo en el Mundial de Clubes. El Barça, a finales de 2005, era el sexto equipo con más ingresos de Europa. Hoy , espoleado por la racha triunfal de los de Guardiola, con 13 títulos de 16 posibles, el Barça se ha colocado en segunda posición y amenaza seriamente la hegemonía de los de Florentino Pérez. El triunfo en la próxima Champions podría ser definitivo a la hora de dilucidar la salvaje competición económica y deportiva entre ambos. Pero vayamos a cosas más serias.

Madridistas y azulgranas agrandan su distancia sobre los clubes del Viejo Continente que antes gozaban de una economía saneada y eran pioneros en merchandaising. Hoy, los dos alcanzan la mayor diferencia de facturación respecto al anterior dominador, el Manchester United, aquel modelo económico que obsesionaba a Florentino Pérez en su primera época como presidente madridista. Los 'diablos rojos' se sitúan a 83,7 millones de euros del Real Madrid, con una estimación de 100 en la próxima temporada. Un mundo. Bucear en el informe de la consultora arroja consecuencias terribles para la salud de la competición. El hándicap del resto de potencias europeas respecto al Madrid es brutal. El Bayern, cuarto de la clasificación, el equipo más potente de Alemania, se coloca a nada más y nada menos que 180 millones del Madrid. Una bestialidad. El Arsenal, quinto, ha facturado 251 millones. Es decir, presenta un agujero de 218 'kilos' al año respecto al equipo del Bernabéu. El Chelsea de Abramovich y los petrodólares, a 220 millones del liderato blanco. Y el primer gigante italiano, el Milan (235) se coloca a 244 millones de euros respecto al Real, que dobla sus ingresos. El Valencia, que se ha colado en el Top-20 desplazando al Atlético, presenta ingresos por valor de 120 millones de euros. ¿Saben a cuanto está del Madrid? A 359 'kilos'. Y hablamos de una de las veinte economías que más factura en la industria. Imaginen cómo está el resto. A años luz de blancos y culés.

La abismal diferencia señala, como principal causa, al reparto de los derechos de televisión. Real Madrid y Barça explotan sus contratos por separado, mientras el resto de clubes de las ligas más potentes negocian de manera colectiva, con un reparto más equitativo, que mantiene el equilibrio de sus campeonatos domésticos. En España, Atlético, Valencia, Sevilla, Athletic y demás están condenados a ser las comparsas de madridistas y culés. La situación se ha extendido, de manera continua, al resto de Europa. Mientras Madrid y Barça exprimen la gallina de los huevos de oro en tiempos de crisis, italianos, ingleses y alemanes apenas pueden soñar con las cifras que los operadores televisivos les pagan a los dos gigantes españoles. Si el modelo no cambia — esa parece la perspectiva de futuro-, Bayern, Manchester, Milán o Chelsea estarán condenados a competir, en desigualdad de condiciones, con Madrid y Barça, cuyo yugo económico se evidencia y acentúa, cada año más. Ambos se benefician de un sistema que les permite fichar a los mejores jugadores de otros equipos y pagarles más que el resto, que tiene que apretarse el cinturón y bajar el sueldo de sus grandes estrellas.

El Top-20 de Deloitte contrasta con el informe elaborado por  UEFA hace unos meses, en vísperas de la implantación de las nuevas normas de estricto control financiero, que amenazan con expulsar de las competiciones europeas a todo club que ingrese menos de lo que gasta. Las conclusiones del informe eran para echarse a temblar: Los clubes perdieron conjuntamente 1.450 millones de euros. Pero hay más. El análisis, realizado entre 650 clubes, señalaba que el 56% de los equipos registró pérdidas en 2010, disparando su deuda total hasta alcanzar los 8.400 millones de euros. Un erial. A esas terroríficas cifras cabe añadir la grave situación económica que atraviesa la Eurozona, que deja sentir su efecto en los equipos modestos y de clase media, con el agua al cuello, ya que el fútbol es una reflejo de la sociedad. España están en dificultades con más de cinco millones de parados, Grecia necesita que la rescaten y Francia e Inglaterra ven cómo las agencias de calificación rebajan su nota. Pero mientras la crisis maltrata al fútbol español y al europeo, Madrid y Barça mejoran sus balances, sus números y sus ingresos, aumentando, cada día más, su distancia. Sus audiencias y sus nuevas vías de financiación (Fly Emirates-Madrid, Qatar Foundation-Barça) les colocan en una vía láctea inalcanzable para el resto. El equilibrio deportivo ha desaparecido y el futuro económico del fútbol europeo está al borde del precipicio. En el futuro, todo aquel club que no alcance los 100 millones de euros de ingresos al año, acabará ahogado en el mar de la crisis. Para Madrid y Barça, no. Para ellos, la crisis es una bendición. Cada día son más ricos y sus competidores, cada vez más pobres.

Rubén Uría / Eurosport

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