Rubén Uría

Tito Vilanova: preguntas y respuestas

Fue el mejor segundo del mejor primero de la historia del club, pero ahora tiene que reinventarse para responder a los desafíos,  deportivos e institucionales, que el día a día le planteará.  En su primer día de colegio, el barcelonismo juega a preguntas y respuestas con el que será su nuevo entrenador. Su equipo viene de ganarlo todo y ahora tendrá que ganarlo todo otra vez. Así que las dudas se agolpan en modo de interrogantes: ¿Seguirá ganando tanto este Barça como con Guardiola? ¿El juego del equipo seguirá siendo tan bueno? ¿El vestuario estará igual de unido y no habrá guerra de egos como durante todo este tiempo? ¿Será capaz este entrenador de crear un ecosistema donde Messi siga estando cómodo en el campo? ¿Sabrá defender los intereses del Barça cuando llegue la ocasión? Demasiadas cuestiones. Algunas de ellas, en su primer día de colegio, ya han encontrado respuesta.

Tito Vilanova sabe que tendrá que ganarse al público con el juego del equipo, que  tendrá que ganarse a la directiva con su trabajo, que tendrá que ganarse a los jugadores con la gestión del vestuario y que tendrá que ganarse una reputación como voz autorizada de un club expuesto a grandes presiones y demasiados intereses, entorno incluido. De ahí que, en su primera comparecencia en sala de prensa, Vilanova ha decidido imponer un sentido común aplastante. No quiere seguir removiendo el asunto de la agresión de Mourinho, cree que habrá que ligar el grado de tensión de la temporada a lo que pase durante la misma, quiere gestionar una plantilla corta, no fichará más delanteros y está convencido de que Javi Martínez, al margen del precio, es el nombre ideal del mercado.

En su primer año, Vilanova tendrá que asumir múltiples retos: despejar la incógnita sobre el rol de Fàbregas, supervisar la transición al primer equipo de talentos como Bartra, Muniesa o Delofeu, encontrar un sustituto capaz de rotar a Busquets como volante tapón,  recuperar la mejor versión de Alves, o graduar la transición de Xavi y de Puyol, al final de sus carreras y aún sin un relevo predefinido.  Y por supuesto, sobre todas las demás, se eleva una cuestión crucial, Messi. ¿Seguirá tan comprometido como lo estaba con Guardiola? Todos saben que sin el diez no hay paraíso. Pero si Vilanova consigue conectar con el argentino del mismo modo que logró Guardiola, dentro y fuera del campo, Messi será el mejor abogado defensor posible. Y este año, por primera vez en mucho tiempo, podrá hacer toda la pretemporada. La mejor noticia posible para Tito. Al fin y al cabo, Messi tiene todas las respuestas a las preguntas que el barcelonismo se hace sobre la era Vilanova.

Rubén Uría / Eurosport

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