Almagro culmina la remontada y Feli se despide

Nicolás Almagro se impuso al belga Olivier Rochus, un día después de que el partido fuera suspendido en el quinto set por falta de luz, con un 6-7(4), 3-6, 7-6(4), 6-2, 6-4. Por el contrario, Feliciano López dijo adiós tras ceder ante el finlandés Jarkko Nieminen por 7-6(4), 3-6, 7-6(5) y 6-4.

El duodécimo cabeza de serie del torneo reanudó el duelo para concluir la última manga, que había quedado en suspenso cuando el marcador mostraba un 2-2. El murciano, de 26 años, afronta este año su octavo Wimbledon, en el que alcanzó el año pasado su mejor resultado, al llegar a la tercera ronda, donde cayó frente al ruso Mikhail Youzhny en tres disputados sets.

Almagro, que se ha impuesto este año en Niza y Sao Paulo, y ha sido finalista en Buenos Aires, alcanzó también los cuartos de final en el último Roland Garros y la cuarta ronda en el Abierto de Australia. El español parecía poco aclimatado a la superficie rápida de la pista 19 del All England Club durante los dos primeros sets, que acabó cediendo, pero encontró el ritmo del partido después para apabullar al belga con sus primeros servicios y anotarse las dos siguientes mangas.

En la reanudación del duelo, Almagro saltó a la hierba con las fuerzas renovadas y no tardó en romper el servicio de su rival, que gastó sus últimos cartuchos con el 4-4 en el marcador, pero que acabó sucumbiendo en la manga definitiva del encuentro.

Feliciano decepciona

Por otro lado, el también español Feliciano López, decimocuarto cabeza de serie en Wimbledon, cayó en primera ronda frente al finlandés Jarkko Nieminen, 44 del mundo, por 7-6(4), 3-6, 7-6(5) y 6-4, en dos horas y 59 minutos. López, de 30 años, disputaba este año su undécimo Wimbledon, torneo en el que fue cuartofinalista la pasada temporada, cuando cayó eliminado en tres sets por el británico Andy Murray, cuarto del mundo.

El español y el finlandés son dos viejos conocidos que ya se enfrentaron este año sobre la tierra batida de Barcelona, donde López se impuso en dos sets cediendo únicamente cuatro juegos. Antes, ambos se habían visto las caras en siete encuentros, seis de los cuales se decantaron a favor del tenista nórdico, de 30 años, que este año disputa su noveno Wimbledon.

A pesar de su falta de acierto en el servicio, el finlandés ganó el primer set gracias a su aplomo en el fondo de la pista, que forzaba a Feliciano a cometer demasiados errores (17 al final de la primera manga, por cuatro de Nieminen). El español parecía mejor adaptado a la hierba del All England Club al inicio de la segunda manga, cuando comenzó a controlar mejor sus disparos e hizo valer su saque para romper el servicio del finlandés.

Feliciano cerró el set cediendo tan solo tres juegos y encaró un nuevo tramo de partido en el que sus primeros servicios se imponían a un finlandés con un juego más errático que en los primeros compases. El 44 del mundo, sin embargo, no tenía intención de darse por vencido y peleó un tercer set se terminó anotando en el desempate tras desperdiciar cinco bolas ganadoras. El español concluyó el duelo con 28 saques directos anotados, pero sus 39 errores no forzados, por 14 el finlandés, le acabaron costando el partido.