Gran Premio de Italia - Alonso se enfrenta a un precedente peligroso

Fernando Alonso camina firme hacia su tercer campeonato de la Fórmula 1, pero no debe olvidar lo que sucedió un lustro atrás. Por aquel entonces, el español pilotaba un McLaren y parecía disputarse el título con Lewis Hamilton, pero Kimi Raikkonen apareció de forma silenciosa y les dejó sin título.

Han pasado casi cinco años, pero aquel Gran Premio de Brasil sigue muy vivo en la memoria de los aficionados de la Fórmula 1.

Era el 21 de octubre de 2007, y McLaren llegaba a la prueba final de Interlagos con el título al alcance de la mano. El abandono de Hamilton en la famosa puzolana de China había dejado el Mundial apretado a falta de la última prueba, pero el inglés seguía contando con una gran ventaja.

Con 107 puntos, Lewis contaba con 4 puntos de ventaja sobre su compañero Alonso, y con 7 sobre Kimi. 'Ice Man' venía de ganar en China, pero después de toda una temporada de dominio de McLaren, más pendiente de una guerra interna que de los pilotos de Ferrari, nadie contaba con su victoria.

Además, a Hamilton le bastaba con ser quinto para asegurarse el Mundial, y por si acaso fallaba, Alonso solo tenía que acabar un puesto por detrás de Kimi para alzarse con su tercer título. En la parrilla de salida, Hamilton salía segundo por detrás de Massa, por delante de Raikkonen y Alonso. Parecía que nada podía fallar.

Campeón sin ruido

Pero todo falló. Massa tuvo una salida cómoda y Raikkonen se puso segundo. Hamilton vivió una pesadilla desde la salida -donde se vio superado por Alonso y Barrichello y se salió de pista intentando devolverle la pasada a Fernando-, y solo pudo acabar séptimo, contemplando impasible como se le escapaba el Mundial.

Un título que tampoco iba para Alonso, que tuvo que conformarse con ser tercero por detrás de los Ferrari. Evidentemente, en Maranello propiciaron un cambio de estrategia que situaba a Kimi en cabeza, por lo que solo necesitaban que sus dos coches acabasen (y que Hamilton no escalase hasta el quinto puesto) para llevarse un título inesperado. Y así fue.

En aquel 2007 muchos daban por hecho el título de Lewis tras su victoria en Hungría a falta de seis carreras, con Alonso como único rival. Hamilton lideraba la general con 80 puntos, por 73 de Alonso y 60 de Raikkonen (una diferencia exacta de dos carreras con el sistema de puntuación de la época). El Mundial parecía un mano a mano entre Fernando y Lewis, igual que en este 2012.

Pero la experiencia enseña que no hay que olvidarse de los demás. Vettel, Webber, incluso Button, podrían tener sus opciones en las siete carreras restantes. Pero sobre todo, Hamilton y Alonso deberán estar atentos al tercero en discordia, aunque esté a casi dos carreras. Ese rival silencioso que está en la misma situación que cinco años atrás, donde ganó contra pronóstico su único Mundial. Pensar que solo hay un rival sería un error peligroso.

Así está la clasificación del Mundial