El amor también llega en los Juegos Olímpicos

Roger Federer siempre tendrá un lugar especial en su corazón para los Juegos Olímpicos de Sidney, en los que conoció a Mirka Vavrinec, su esposa y madre de sus hijas. El 'Expreso de Basilea' siempre ha reconocido la importancia de la figura de Vavrinec en el rumbo de su vida desde que la conoció.

Roger Federer tiene una medalla de oro olímpica en la disciplina de dobles junto a su compatriota Stanislas Wawrinka, pero este no fue el hito que cambió la vida del tenista suizo en los Juegos Olímpicos.

Para el tenista suizo, lo que cambió por completo su vida tuvo lugar en los Juegos Olímpicos de Sidney, en el año 2000, en los que conoció en la mesa de un restaurante a la tenista eslovaca Mirka Vavrinec, su esposa y la madre de sus dos gemelas, figuras que el tenista suizo siempre ha destacado como claves en su trayectoria vital y deportiva.

A su llegada a la Villa Olímpica en Londres, Federer declaró en la rueda de prensa previa la importancia y lo especial de unos Juegos Olímpicos: "Es uno de los eventos más importantes del deporte, de la vida, de todo", declaró con énfasis el suizo. "Pero es mucho más especial para mí, por supuesto, por el cambio que supuso en mi vida", añadió.

La carrera tenística de Mirka Vavrinec se terminó por una lesión en el pie en 2002, y desde entonces se ha dedicado a atender sus negocios de relaciones públicas y a acompañar a Federer en todos los torneos del circuito que pudiera. Federer siempre ha destacado lo importante que es para él la estabilidad de su relación con Vavrinec, que le ha permitido mantenerse en lo alto del tenis mundial durante una década.

"[Los Juegos] no te hacen querer ganar más, porque siempre quieres ganar. Es porque juegas al tenis, porque amas el deporte e intentas dar lo mejor de ti. Cuando pienso en los Juegos, solo pienso en buenos recuerdos. Pienso en el gran evento que es y lo que ha hecho por mí y mi carrera, además de cambiar mi vida personal".