Liga - Tito hereda la 'plaga' que asoló a Guardiola

Ni el juego del equipo ni los goles encajados son la verdadera razón de la preocupación en Can Barça, donde las lesiones siguen provocando los mismos quebraderos de cabeza que en la época de Pep Guardiola. El número de lesionados a estas alturas de temporada sigue siendo igual de preocupante que en anteriores campañas en las que la enfermería nunca estuvo vacía.

Aunque en el aspecto deportivo, con una distancia de ocho puntos sobre el Real Madrid, la temporada no ha podido empezar mejor para el Barcelona, la plaga de lesiones que en las últimas temporadas ha asolado el Camp Nou sigue sin dar tregua al nuevo equipo de Tito Vilanova. El número de hombres que ocupa le enfermería del Barça cuando solo se llevan disputadas siete jornadas de Liga preocupa cada día más en el cuerpo técnico culé, pero lo cierto es que en los últimos años nadie consigue frenar este mal que dura más de lo deseado.

A estas alturas del mes de octubre, el Barcelona acumula ya ocho lesionados, siendo el último de ellos en entrar en esta lista negra Dani Alves. El brasileño tendrá que estar alejado de los terrenos de juego durante tres semanas, un tiempo que puede afectarle en su carrera por ganarse de nuevo la confianza de su técnico. Junto a él estarán en el dique seco Carles Puyol, a quien una espeluznante lesión en el codo le impidió disputar si quiera 90 minutos tras su reaparición.

Son, presumiblemente, las lesiones que más trastocan los planes de un Tito Vilanova que se ve obligado a experimentar cambios en su equipo y que no encuentra cómo poner solución a un problema al que tampoco Pep Guardiola pudo ponerle solución.

Una media maldita

Las bajas por lesión de sus jugadores fueron las causantes de verdaderos quebraderos de cabeza para Pep Guardiola, que tuvo que sobreponerse durante su estancia en el Camp Nou a la maldición del bíceps femoral, un músculo que ha causado estragos en la enfermería culé en las últimas temporadas. Este, principalmente, fue el causante de que en la última campaña de Pep en el banquillo la media de lesiones musculares del Barça ascendiera de 14 a 25, una cifra muy elevada que activó todas las alarmas en el Camp Nou, especialmente en los principios de temporada.

En el comienzo de la 2011-2012 Alexis Sánchez protagonizó una baja notable al estar ocho semanas de baja por una rotura de ocho centímetros mientreas que otros como Afellay o Dani Alves seguían llenando las salas de la enfermería de forma temprana ocupada, en el mes de octubre ya por ocho jugadores, una cifra similar a la que se enfrenta Tito Vilanova en su primer año como entrenador del primer equipo.

No hay mal que cien años dure, pero lo cierto es que estas plagas de lesiones a principio de temporada se están convirtiendo en la tónica habitual desde la campaña 2009-2010, cuando el Barça de Guardiola sufrió notables bajas que alteraron la normalidad del equipo.

En el seno del club azulgrana, que sin embargo sí encuentra remedio para acortar los tiempos de recuperación, no logran a dar con una cura que evite este tipo de lesiones, ocasionadas por la explosividad del juego culé y la carga de partidos. El reto de Tito Vilanova está precisamente en este punto, aunque lo cierto es que basándose el juego del nuevo técnico en una idea más vertical, este puede ser un daño colateral que el Barça tenga que aceptar.